Recuerdo que antes de que todo esto pasara yo era feliz y no lo sabía, era feliz sin postear lo que hacía, sin comentar lo que me gustaba, sin darle me gusta a todo lo que así era, sin dejar que las redes acabaran poco a poco conmigo; hasta el día de hoy no sé qué es de mí, mi familia no sabe que es de mí y es algo que hasta el momento no me lo perdono, porque desearía ver a mis padres una última vez y decirles lo mucho que los amo y al mismo tiempo darles un gran abrazo, que hubiera durado más que el que nos dimos la última vez, esa en donde no sabía que jamás volvería a casa.
- ¡Feliz cumpleaños! - así fue como me despertaron aquel día, por fin cumplía 18 años, edad en la que mis padres al fin me dejarían salir a fiestas, quedamos en esa edad como acuerdo porque a partir de este día tendríamos la confianza de que pudiera hacer cosas por mi sola y saber que tan responsable era de mi misma. Para empezar el día de hoy iría una fiesta, claro con motivo de mi cumpleaños, iba con mis dos mejores amigas, Camila y Samanta; sería nuestra mejor noche. Cuando llegamos al lugar estaba tan lleno de gente que apenas podíamos pasar, era en la casa del chico que traía locas a las chicas de mi escuela, el cual era el típico chico con un increíble cuerpo y dotado en deportes, era el chico "perfecto", pero tan idiota para no saber tratar a los demás, si quieren saber más de él no lo esperen de mi porque ni siquiera me gusta. La noche fue magnifica, baile y me divertí como nunca, pero era hora de volver, por ello llamé a las chicas y aunque no se querían ir así lo hicimos, en el camino a casa reíamos y comentábamos cosas que nos habían pasado, sentimos que alguien nos observaba, pero no se veía nadie así que llegamos a casa, sanas y salvas.
En este momento me encontraba cambiando de una a otra mis redes sociales, viendo cosas que los demás compartían, fue justo cuando mire una publicación, habría una fiesta de uno de los chicos de la escuela, los demás ya comenzaban a comentar que irían y yo solo le di me gusta, pero claro que iría, los días pasaban y con ello la fiesta se encontraba a la vuelta de la esquina, sería el sábado, en dos días, estaba más que lista y mis padres ya sabían que iría.
En la fiesta conocí a muchísimos chicos que se habían colado, pero había uno en particular que me llamo la atención y al parecer también le guste; esa vez, recuerdo bien, que se veía tan perfecto, su cabello caía ligeramente hacia enfrente, tenía unos hermosos ojos color verde y debajo de esa linda camisa de color negro con pequeños diseños de puntos de colores, se veía que tenía un cuerpo de dios griego, llego hasta mí y me sonroje un poco porque me había quedado viéndole como boba. Me saludo con un beso en la mejilla y un simple hola acompañado de una bonita sonrisa, pronto me entere que su nombre era Sebastián y lo mejor de todo que era de Colombia y solo estaba aquí para esta fiesta que casualmente era de su primo, bueno eso fue lo que me dijo. Me gusto que todo el tiempo estuviera pendiente de mí, bailamos, conversamos por más tiempo un lado de la barra improvisada que habían hecho e intercambiamos números de teléfono, la verdad la pase muy bien, pero era hora de volver y él también se regresaría al día siguiente a su país. Puedo confesar que besa tan bien, me ha encantado este chico.
Habían pasado seis meses desde que nos conocimos y todo el tiempo nos mandábamos mensajes para saber cómo estábamos, qué hacíamos y mandábamos fotos, aunque al principio él solo me pedía que se las enviara y como tonta que estaba así lo hacía, hasta que le pedí que fuera de la misma manera. Y por dios, siempre las mandaba sin camisa, que decir, tenía un cuerpo de infarto.
En mi vida había estado tan nerviosa como en estos momentos, pero estaba a punto de hacerlo, si, iba a tramitar mi pasaporte y VISA, obviamente esto ameritaba foto, discretamente lo hice y la posteé con la leyenda "por fin viajaremos lejos de aquí. Deséenme suerte" y agregue "me encuentro en la embajada". Pronto, compañeros y amigos que tenía agregados comenzaron a comentar que todo fuera bien y que tuviera suerte, pero al salir de ahí me di cuenta que lo sabría hasta dentro de 3 meses, eso me bajo un poco el ánimo porque yo me sentía más que preparada para tener esos documentos ya en mis manos, pero bueno tendrían que esperar, así que lo primero que hice al salir de ahí fue mandarle un mensaje a Sebastián, solo me dijo que debía esperar y que nos íbamos a ver más pronto de lo que queríamos, eso me saco un poco de onda, tal vez vendría nuevamente a ver a su primo, pero me daba gusto de volver a verlo.
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¿EN DÓNDE ESTÁ MELISA?
Short StoryRecuerdo que antes de que todo esto pasara yo era feliz y no lo sabía... En mi vida había estado tan nerviosa como en estos momentos, pero estaba a punto de hacerlo... Llegó con la mejor sonrisa arrebatadora que pudo darme y me miro con esos hermoso...
