|11| Ganas de...

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Era la hora de la cena. El día me lo había pasado prácticamente pensando en el sueño que tuve y en Ramon. Odio esa sensacion cuando tienes un sueño y piensas todo el dia en él.

Sam se quedó a desayunar y a comer. Ella tenia que ir a una fiesta y le dije que se divirtiera por mi parte tambien.

Estaba sola mirando el movil. El dolor apareció otra vez en mi pecho. Esta vez, la mente me pedía que me cortara. Como una órden. No sabia que me pasaba. Tenía que cortarme sí o sí. Pero no quería. No quería estropear mi vida.

Tenia el nervio en el cuerpo. Salté de la cama y empecé a andar por la casa.

Cocina. Cogí un croissant de chocolate.

Salon. Me comí el croissant mirando la tele.

Baño. Me lavé los dientes y un poco la cara para despejarme.

Nada. El nervio y las ganas de hacerlo seguían allí. Asi que decidí salir a pasear un rato. Aunque es de noche. Pero me daba igual.

Cojí un pantalón de chandal gris, y una sudadera tambien de chandal, y tambien gris. Me puse mis Vans, cogí el móvil y las llaves y salí.

Era de noche. Exactamente las 01.13am. Os preguntareis que hago caminando por las aceras a estas horas de la madrugada. Pero yo soy así. Tengo que cansarme para dormir. Ya lo hice varias veces más y no me pasó nada. ¿Por que me iba a pasar ahora?

Las farolas iluminaban un poco la calle. No habia nadie. Solo dos o tres coches que pasaban cada mucho con chavales borrachos.

Sentía una mirada sobre mi. Mire a todos lados y no habia nadie. Raro.

Estaba en una acera caminando, cuando pasó un coche con unos chicos y chicas gritando con medio cuerpo fuera de las ventanillas.

-HEY GUAPA. ¿CUÁNTO COBRAS?

Miré pa ellos y seguí caminando más rápido. El coche disminuyó su velocidad. Maldita sea yo y mi necesitad de caminar a estas horas.

-VEN AQUI RUBIA. ERES MUY GUAPA. QUIERO FOLLARTE.

Ya me arté de estos chavales y les saqué el dedo del medio.

-EH! EH! ¿QUE HACES, RUBIA?  YA VERAS ZORRA TE VOY A FOLLAR HASTA QUE NO PUEDAS SENTARTE EN UNA SEMANA. HIJA DE PUTA.- dijo mientras intentaba abrir la puerta de su coche.

Yo, un poco asustada, bueno, mucho asustada, empecé a correr por las calles. El coche y sus voces se oían atrás mia. Corrí más rápido.

Clack.

Miro hacia atrás.

-Mierda. No ahora, por favor.-susurré mientras recogía mi móvil, la tapa y la batería del suelo.

Estaban casi al lado mio. Los chicos con el coche. No me vieron todavia, creo. Porque las farolas en esta parte de la calle no alumbran.

Me levanté y de repente siento que me arrastran hacia un callejón que había.

Grité con todas mis fuerzas cuando una mano me tapó la boca, y mientras la otra me tenía cogida por la cintura tirando de mi.

Me empotró contra la húmeda y fría pared y se acercó a mi cara.

Estaba oscuro y no podía reconocerle. Suponía que era un chico.

Su mano seguía puesta en mi boca.

Mi respiración estaba muy agitada.

-Hola, rubia.

Mi mayor error fue enamorarme de ti.Where stories live. Discover now