8. Te creo.

202 17 3
                                        

Mi móvil vibró interrumpiendo mis pensamientos. Era un mensaje de Carly:

Carly: Estoy en la puerta, no quiero despertar a tu hermano (carita sonrojada).

Yo: Ahora bajo a abrirte.

Carly: Aquí te espero (corazón)

Yo: (corazón)

Baje las escaleras corriendo intentando hacer el menos ruido posible.

-¡Melanie! - Carly se me tiró encima justo cuando le abrí la puerta. - Te he echado de menos.

- Pero si esta mañana estábamos juntas.

- ¿Y? Tenía muchas ganas de verte, pensaba que no lo iba a hacer. Que bien que me hayas invitado a dormir, no podía esperar hasta mañana. Estoy emocionadísima por saber lo que va venir ahora...- agarré su mano y las dos subimos las escaleras dirigiéndonos a mí habitación.

- ¡Qué bonito tu cuarto! - Carly estaba mirando todos los rincones de mi habitación. Se acercó a la estantería de libros y empezó a observar con atención, mientras tanto yo aproveche en prepararle un lugar para dormir. - ¿Te gusta leer?

- Hace poco empecé a leer, antes no me gustaba. - confesé. - ¿Sabes? Últimamente he sentido como si todos los sentimientos buenos se hubiesen alejado de mí, pero cuando me pongo a leer suelen volver.

- Es muy triste lo que dices, pero a la vez muy bonito. - se acercó nuevamente hasta mí y me rodeó con sus cálidos brazos.- Yo siempre estaré aquí, contigo. No me alejaré hasta que las dos construyamos el puente que te llevará al otro lado: la felicidad. - me susurró.

Esas palabras llegaron hasta lo más profundo de mi corazón, sinceramente nunca había escuchado salir esas palabras de la boca de alguien. Sin duda la quería, la quería y mucho.

- ¿Por cierto, quieres un pijama?

- Muchas gracias, pero llevo el mío justo debajo de esto - Se refería a los jeans ajustados y la sudadera ancha. En ese momento se quitó la ropa quedándose con unos shorts y una camiseta básica de tirantes.

Tenía que contarle muchas cosas, pero siempre cuando tengo que confesar algo importante me pregunto: ¿Y por dónde empiezo? Así que opte por sacar las cartas.

- Veras Carly, te he llamado porque supuestamente estoy preparada para contarte lo que me pasa - empecé diciendo mientras abrazaba un cojín - tal vez pienses que estoy loca, o que es una broma, pero yo necesito que me creas.

Ella me miraba seriamente, sin parpadear.

-Todo empezó cuando me mude y me vine aquí: a Barcelona. Hace poco dejé de conocer felicidad, dejé de saber sonreír y solo conocí el sufrimiento. Mi madre murió hace dos meses, dejándome a mí y a mi hermano solos. A parte, nunca llegue a conocer a mi padre. Pero hace poco recibí una carta donde su objetivo era ayudarme a encontrar la salida de este pozo, a cambiar las cosas malas que estaban por venir y a guiarme por el buen camino. Toma, léela tu misma. - se la cedí.

La miro fijamente y empezó a leer. Yo la observaba atenta, sin apartar la mirada. Tenía miedo de como acabaría reaccionando. ¿Qué pasaría si ella me tomase como una tonta? Sus ojos poco a poco se iban dilatando. < Ya está...esto es el fin> - pensé.

- ¡Melanie, esto es una pasada! - dijo impresionada. Sus ojos sonrieron y sus labios los siguieron. Yo en cambio no entendía nada.

-¿Esto es todo? ¿No piensas que estoy loca o algo parecido?

En ese instante se puso seria bajando la mirada. Cogió mis manos y dijo:

- ¿Porque pensaría que es una locura? Aquí dice hasta como nos conocimos y según tú esta carta la recibiste antes de irte al instituto. A parte de eso, debería confiar en mi amiga, ¿no?

Me quede sorprendida con lo que había dicho. No pensaba que me reaccionaría así, aunque aún no estaba convencida de que ella decía la verdad o simplemente lo decía para no herirme.

- ¿No has llegado a pensar de que es una broma gastada por mí?

Me soltó las manos dejándolas caer encima de la almohada.

- Veras Melanie...hay algo que también quiero contarte - su voz temblaba - pero antes, préstame un boli y que sea rojo por favor.

- ¿Un boli?

- Si, por favor - susurró.

Sinceramente no entendía nada, pero obedecí y me acerque hasta el escritorio para sacar el bolígrafo del primer cajón.

- Toma.

Entonces ella cogió la carta y justo donde ponía: « 1. Confía en Carly y cuéntale TODO lo que te preocupe» puso una cruz.

- ¡Listo! ya cumpliste la primera misión. - me miró con una sonrisa de oreja a oreja.- Bien, lo que quería decirte es que te creo...

- ¿De verdad? - La corte sin dejar que acabase la frase. No sabía cómo explicar lo que sentía en esos momentos. Pensar que ella confiaba en mí era algo que deseaba yo y Melanie del futuro.

- ¿Me dejas acabar?

Mordí mis labios y asentí con la cabeza.

- El caso es que conozco a alguien que le pasa lo mismo que tú.

El silencio se apoderó rápidamente de nuestrasituación.

Una carta para Melanie (sin editar)Where stories live. Discover now