Capitulo I

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Después de haber pasado por todo el agotamiento que genera una mudanza y el cambio de ciudad, Catherine Greene se preparaba para su primer día de clases en preparatoria.

Al despertar salió de cuentas de que tenía mucho que procesar. Se quedó recostada en su cama jugando con uno de sus rizos, meditando sobre como seria este nuevo año sin sus amigos y pensando en que tan diferente podía ser este nuevo lugar, Extrañaba su vieja habitación, incluso como olía la madera, y el crujido que tenía el piso cuando entraba por la puerta. Se quedo mirando el techo buscando el porque de las cosas, pero sin encontrarle ningún sentido a nada, y pasado un rato, Catherine entro a la ducha a darse un baño. Sus rizos color caramelo caían sobre su rostro a medida que el agua cubría su cabeza y su cuerpo, al Salir de la ducha, fue a revisar en una caja que estaba montada sobre su escritorio, tomo la decisión de vestirse de manera simple, con sus jeans, unos tenis color blanco y su chaqueta de mezclilla favorita.

- Esto estará perfecto – Catherine solo quería pasar desapercibida, así que ir cómoda era la mejor opción.

Catherine corrió para lavarse los dientes, y mientras lo hacía, se observaba en el espejo mientras recorría cada una de sus facciones... era una chica atractiva, piel dorada, labios carnosos, una pequeña y puntiaguda nariz que terminaba enmarcada, por lindos ojos almendrados de color turquesa con largas y espesas pestañas. Sus largos rizos color canela que le había heredado su madre eran el complemento perfecto para completar su belleza. Sin dudarlo un rostro con una belleza muy exótica. Se peinó y aplico un poco de brillo a sus labios. Después de todo quería ir sencilla pero no verse descuidada.

Miro su reloj y al percatarse de que se le hacía tarde, bajo corriendo las escaleras de caoba que habían enamorado a su madre y que habían hecho que finalmente decidiera quedarse con esa casa. Su madre siembre había deseado una escalera de caoba y esa había sido la oportunidad perfecta para por fin obtener lo que quería.

Al llegar a la cocina su madre le había preparado el desayuno.

Eliana Greene era una mujer alta, de piel dorada y ojos color marrón, tenía un rostro gentil y los mismos rizos que ella había heredado. En cambio, su padre, el señor Christian Greene era un hombre de piel blanca y cabello rubio... había trabajado toda su vida en el área de inteligencia en la milicia de EEUU, por lo que su facha de hombre rudo e inteligente podía verse a kilómetros.

Catherine se sentó en un taburete de la mesita de diario.

- ¡Buenos días mama!

- Buenos días Catherine, ¿estas listas para tu primer día de clases?

Catherine no quería decirle que en realidad aún estaba triste por alejarse de sus amigos, y que en verdad hubiera preferido quedarse donde estaba a que irse a una ciudad donde no conocía a nadie...

- Si mama... ¿y papá donde esta?

- Ha tenido que salir. Recibió una llamada del trabajo anoche y le pidieron que fuera a ver una emergencia... por lo sé, creo que no lo veremos dentro de unos días.

- Espero que este todo bien con papá. ¡Se me hace tarde mamá! Nos vemos más tarde.

Catherine comenzó a tragar sus tostadas y a tomar rápidamente el té... se sorprendió al ver que el te estaba servido en su taza favorita con forma de cerdito. Después de todo, la casa estaba llena de cajas que aún faltaban por desempacar y no había encontrado todas las cosas que había guardado, así que por lo menos, tener su taza de cerdito a mano era un alivio ante toda la situación.

- Hija, seguiré desempacando. Tomate todo tu desayuno. Espero que tengas un gran día en tu nueva escuela.

- Gracias mama. – Catherine miro su reloj – ¡Se me hace tarde!

Midnight Awakening (L. Sanmarlk)Where stories live. Discover now