Narra protagonista
Recuerdo, tener alas, pero no sabía volar del todo, también todo el mundo las tenía. Así que, yo era la única que andaba en Tierra la mayor parte del tiempo.
Un día, me encontraba en casa, en el balcón, apreciando el cielo, ese paisaje azul que siempre he soñado tocar con mis propias manos.
Alcé una mano, estiré lo que más pude mi cuerpo para alcanzarlo, pero el mundo es cruel con aquellos seres que no pueden extender sus alas.
Ahora observo con tristeza.
Muchas personas pasan de un lado a otro, alas de todos los colores y tamaños desfilaban frente a mí. Todos entusiasmados por el espectáculo próximo, en las nubes.
Es impresionante, nuestra sociedad puede caminar sobre ellas, incluso dormir sin el peligro de atravesarlas y caer.
Era triste, según todas las personas que conozco, tengo unas enormes alas, tan hermosas, que deberían lucirse en el mismo cielo.
Qué desperdicio. Las pocas personas que hablan conmigo, observan mis alas con maravilla. Todos dicen lo mismo sin saber que, esas palabras me atraviesan.
"Tienes unas alas tan hermosas, es una pena que no puedas volar con ellas."
Unas alas tan grandes y hermosas deberían lucir en este mundo, lucir en uno de los escenarios más amados por todas las especies. Quiero sentarme en una nube, quiero poder hacer amigos, lograr que me miren como a un igual y no como un bicho raro. Así que, vale la pena intentar, una vez más.
Hoy voy a volar.
Desde mi balcón. Me aseguré de mover todo lo que podría tirar. Es así que comencé con mi intento. Extender las alas, listo. El suave aleteó, se hizo más rápido conforme me elevaba del suelo. Generando una pequeña brisa que movía las hojas a mi alrededor.
Cerré los ojos al dar un mayor esfuerzo, en cuanto los abrí, quedé fascinada.
- ¡Lo logré, estoy volando! - grité emocionada, estaba volando sobre mi techo, una altura que no había logrado antes.
Estaba decidida a llegar más alto, una nube cercana era mi objetivo, pero la felicidad no dura mucho tiempo.
- ¡Cuidado! - Algo se acercó demasiado rápido.
En un instante, estaba en el balcón de nuevo. La cabeza me daba vueltas, mi cuerpo dolía por el impacto. Ni siquiera sé quién es la figura que está frente a mi.
- Oh, mierda - Se quejó, era una voz masculina, apenas enfoqué, pude darme cuenta de que portaba una armadura, tal vez un caballero - Lo lamento, princesa. ¿Te hiciste daño?
Extendió su mano para ayudarme a levantarme. Cerré los ojos un momento, en un intento por controlar el dolor de cabeza.
- Si, lo siento, no miré antes de subir - Al abrir mis ojos, me topé con su mirada sobre mi.
Era unos lindos ojos color guinda, al contrario de los míos. Los de él parecían brillar, como una noche estrellada. Conozco a muchos hombres, pero él, algo especial debe tener. Algo que golpeó mi corazón tan fuerte como ese choque.
- No, es mi culpa, nunca es bueno volar distraído - Me examinó de arriba hacia abajo - Tus alas...
- ¿Qué tienen mis alas? - Juzgué con temor, lo último que necesitaba era una herida en ellas.
- ¿Puedo verlas? No quisiera haber herido las alas de una dama - frotó su nuca.
- Oh, en ese caso - Di media vuelta para extender mis alas - ¿Hay algo malo?
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Mi príncipe de los Cielos
Short StoryEsta es una historia corta, producida por mi mismo sueño. Espero que les guste.
