Planeta Vegeta.
Se podía ver como una nave esférica regresaba al planeta después de una misión de conquista exitosa, el saiyajin había vuelto al planeta por órdenes del emperador Freezer, al igual que en resto de los habitantes den planeta.
El saiyajin llamado Bardock, tenia sus dudas respecto a la extraña petición del emperador, puesto a que este pudo haberse comunicado con su ejército a través de los dispositivos rastreadores que el mismo les había dado. Lo que mas le daba desconfianza, era que la nave de Freezer se encontraba orbitando el planeta, como si estuviera esperando a que todos los saiyajin estuvieran en el planeta.
Una ves que su nave aterrizó, Bardock tomo camino hacia su hogar, en el camino se encontró con varios compañeros que lo saludaban al verlo de regreso después de tanto tiempo, pues no era un secreto que cada ves que Bardock salía del planeta, podía tardar meses e incluso años en regresar.
Cuando finalmente llego a si casa, una mujer pelinegra un poco mas baja que el lo recibió con cariño.
-Bardock, regresaste por fin- dijo la pelinegra mientras abrazaba al mencionado.
-Así es, ya estoy aquí Gine- respondió el mientras la abrazaba de igual manera.
-¿Como esta Raditz?- preguntó Bardock con curiosidad.
-te sorprendería, tu hijo ya es todo un soldado, esta en su primera misión con nada más y nada menos que el príncipe Vegeta- respondió Gine con orgullo.
- Y ¿como esta kakarotto?¿aun sigue en la incubadora?- volvió a preguntar Bardock.
-Si- respondió Gine -y llegaste justo a tiempo para su salida- volvió a hablar la pelinegra.
Ahora ambos padres se encontraban frente a la incubadora de su segundo hijo.
-Es de lento crecimiento- dijo Gine -pero es idéntico a ti- dijo con una sonrisa.
La mirada de Bardock paso de una sonriente a una mirada fría en cuestión de segundos.
-Escuchame Gine, esta noche robare una nave espacial y lo enviaré a otro planeta- dijo sin cambiar su mirada seria.
Gine se sorprendió ante lo dicho por su pareja y protestó.
-¿que estas diciendo? ¡Bardock, es tu hijo!¡Ni siquiera ha aprendido a hablar!- reclamo esta aferrándose a su pareja intentando cambiar su opinión.
-Escucha, tengo un mal presentimiento sobre Freezer, además ya estaba destinado a ser un guerrero de clase baja, así nos aseguraremos de que valla a un planeta seguro- término de decir Bardock.
La mirada de Gine mostraba inseguridad ante lo que su esposo tenia planeado.
Esa misma noche, Bardock y Gine decidieron poner el plan en marcha. Fueron a una zona alejada de la aldea con la nave que Bardock había robado y recalibrado para tomar rumbo a un planeta llamado Tierra. Una vez que estuvieron lo suficientemente alejados, ambos padre procedieron a despedirse, el pequeño kakarotto, quien ya se encontraba abordo de la nave, solo lloraba sin entender lo que sucedía.
Bardock al ver las lágrimas de madre e hijo, tuvo una última idea de la que esperaba no arrepentirse.
-Gine, entregarme tu rastreador- dijo este con un semblante serio.
La pelinegra, con algo de duda, procedió a quitarse el dichoso aparato y se lo entregó. Bardock sin dudarlo un segundo lo destruyó.
-¿porque hiciste eso?- preguntó Gine extrañada.
-para que no puedan localizarte- dijo serio, y sin mas que decir procedió a abrir la nave y meter a Gine en esta, junto con kakarotto.
-Bardock, aquí no hay espacio para los tres- dijo ella. Bardock no respondió sino que cerro la nave y procedió a hacerla despegar desde fuera.
-¡Bardock!¡¿Que crees que estas haciendo?!- dijo la pelinegra desesperada intentando detener la nave, pero fue inútil.
Bardock solo los vio alejarse hasta que los perdió de vista.
Las horas pasaban, pero el seguía allí, parado en medio de la nada mirando pérfidamente el cielo, preguntándose si hizo lo correcto, sentía una leve presión en su pecho y una lágrima traidora corrió por su mejilla seguida de una mirada seria, con un semblante decidido y una voluntad imparable, voló a toda velocidad hacia el centro de aterrizaje donde se asignaban las las misiones y abordo una nave libre, ya a bordo procedió a colocar las coordenadas de destino y sin más rodeos despegó a toda velocidad.
Lo último que pudo ver fue un gran resplandor seguido de una gran explosión. Su suposición había sido acertada, tubo suerte de que Freezer no notó que una nave había despegado, solo agradeció que ningún miembro de su familia se encontraba en el planeta Vegeta al momento de su explosión y cerro sus ojos para entrar al hiper sueño mientras decía en un ultimo suspiro
-no los abandonaré-...
KAMU SEDANG MEMBACA
Dragon ball El Legado Saiyajin
Fiksi Penggemarque creen que hubiera pasado si Bardock y Gine no hubieran muerto en la explosión del planeta Vegeta y hubieran escapado junto a su pequeño hijo kakarotto hacia la tierra
