♡1

45 0 0
                                        

¿TE HAZ ENCONTRADO ALGUNA VEZ EN UNA SITUACION EN LA QUE INTELECTUALMENTE SABES QUE DEBERIAS HACER ALGO, PERO EMOCIONALMENTE NO PUEDES LLEGAR A HACERLO?






Era el inicio de una nueva etapa de mi vida, por fin estaba superando a un viejo amor, me sentía más tranquila, mucho más aliviada conmigo misma, llena de vida, lista para comenzar de nuevo…



“Me enamore del diablo, y su
Infierno me sabia a gloria”




Esa mañana  de marzo  decidí ponerme algo no tan propio para el inicio  de clases  del  II  ciclo de mi carrera, unos jeans ajustados, botines marrones  y una blusa escotada, se me notaba toda la espalda  y el tatuaje que justo me lo hice un día antes.  
-¡Cool, me  veo genial!
Ya estas lista para una nueva aventura me decía a mí misma,  Salí de casa rumbo a clases
Me sentía algo nerviosa al llegar al séptimo piso del edificio, era un nuevo grupo de estudio con nuevos profesores y lo más importante, nuevos estudiantes y posibles  futuros amigos.

Supongo que para una chica  de 18 años  tendría que  ser fácil conocer personas y demás, pero para mí era algo complicado.
Me arme de valor y entre a clases
-¡Tarde Señorita!.  Me dice el profesor.
le regalo una sonrisa tímida y apenada y un disculpas que dudo que haya escuchado, me gustaría poder tener  una súper rapidez y llegar a alguna carpeta vacía y evitar tantas miradas hacia mi persona.
-¡Bravo Lenna! tarde como siempre- Me digo a mi misma.
Me paso  unos minutos tratando de entender la clase del profesor que por llegar tarde me perdí el 99.9% de su explicación y ahora  estoy en la nada.
-¡Gran comienzo Lenna!.

Mientras el profesor sigue explicando y pasando las diapositivas de su  magnífica clase la cual no entiendo, se abre la puerta y entra un chico,  llama mucho mi atención, no por su descaro al entrar a clase siendo ya casi  las 10 de la mañana , sino por esos preciosos ojos de un color que no logro descifrar.
-¡Vaya! es lindo.
Tiene un andar  muy peculiar, camina justo por la recta donde me encuentro   y se sienta  detrás de mí, al parecer  ya lo conocen en este salón mientras que yo sigo siendo una total extraña para la mayoría de ellos, excepto para  tres  chicas las cuales estuvieron en mi anterior ciclo , Milagros ,Pamela y Cristel.
Ellas se encuentran sentadas al otro extremo de donde estoy yo, me miran pícaramente,  me causa gracia verlas siempre tratando de buscarme pareja.

Culminó la clase y no logre entender, supongo que  mañana será un mejor día para mí, me despido de  mis locas amigas y vuelvo a casa…

Suena  mi alarma, son las 7:35 am
-¡Mierda! Ya es tarde tengo que ir a estudiar.
Me cambio lo más rápido posible y  logro oír a mi madre decir “te vas a enfermar si sigues sin desayunar” sus  palabras de mamá  gallina siempre logran sacarme una sonrisa, salgo de casa a toda prisa, para el colmo de esta situación el maldito tráfico que caracteriza a esta ciudad, con ayuda divina logro llegar a clases con minutos de tardanza
- ¡Uff que alivio! ¿No?-me digo a mi misma
Entro  a clases muy exasperada, respiro un poco y cuando  logro concentrarme  de donde me encuentro sentada, me doy cuenta que el chico de ojos bonitos está  justo detrás de mí,  al parecer está observando mi tatuaje o tal vez lo sudada que estoy por subir las escaleras.
Doy vuelta por simple curiosidad  y me regala una coqueta sonrisa, la cual genera un cierto cosquilleo y nerviosismo en mí
-¡Que rayos me pasa!.- Pienso de tal loca sensación

Le devuelvo una sonrisa algo tímida,  y continuo atendiendo  la clase o más bien tratando después de ese raro sentir, el profesor habla de proveedores y algunos puntos importantes al momento de querer abrir un negocio en este actual mercado  competitivo, el tema se pone muy interesante cuando suena el timbre
Es hora del receso y antes de que pueda  acercarme a mis amigas una chica de cabellera marrón se para
-¡Esperen chicos! mi nombre es Ángela el profesor me ha encargado que les entregue unas hojas de tarea, no se muevan por favor, pasare por sus asientos y luego podrán retirarse
Es linda, parece ser amistosa, se acerca a mí y me entrega  las hojas
-Gracias, ¡Vaya!  Si es mucha tarea, parece estar complicado ¿no?
-Si, al parecer sí ,pero no te preocupes si no logras entender algo solo me preguntas y te ayudo ¿vale?.  Me responde Ángela
-Vale. Gracias
Le doy un vistazo al montón de hojas que tengo en las manos
-¡Creo que tendré un productivo fin de semana!.
-Al parecer sí. Me responde el chico sentado detrás de mí
Doy  vuelta y le sonrió
-Hola me llamo Travis ¿Cuál es tu nombre?-me dice él, muy entusiasta para mi sorpresa
-Lenna. Le responde secamente y giro para volver a mirar la pizarra digital
-¿Dónde te lo hiciste?.-me dice él tratando de hacer platica conmigo nuevamente
-¿Qué cosa? -Le respondo mientras vuelvo a mirarlo
-El tatuaje
-¡En un tatuador!  -le digo.
Con expresión de que es algo obvio.
- ¡ja ja  que graciosa!, te lo preguntaba  por qué yo también quiero tatuarme pero algo más grande en todo el brazo para ser exacto, algo parecido a esto –he inmediatamente saca su celular para mostrarme una imagen del tatuaje que se quiere hacer 
-¡Te va a doler muchísimo!. Le advierto y me voy sin despedirme.
Me dirijo hacia mis amigas, ellas me reciben con el abrazo más duradero, ¡vaya! Que dura mucho.
Les digo que ya es suficiente  y me sueltan riéndose todas al mismo tiempo ,vuelve el profesor del receso y maldigo entre dientes, no pude salir del  pinche salón ni a comprar, tengo hambre,  y ahora tengo que sentarme nuevamente, Travis al parecer salio y   llega tarde como siempre,  pasa justo por mi lado sonriéndome y se sienta detrás de mí, pasó  unos minutos prestando atención a la clase y escucho las teclas de un celular al parecer está jugando - -¿ A quién rayos se le ocurre jugar justo ahora cuando todo está silencio?
Doy vuelta con una mirada fulminante y él me sonríe
¡mierda! Tiene una preciosa sonrisa, al parecer todo en él es bello, o tal vez solo sea idea mía.
-Hola Lenna, veo que también estas aburrida. Susurra.
-¡Estás haciendo bulla!-Le digo con una voz más fuerte de lo que tenía pensado.
-¡Señorita Lenna, si no quiere escuchar mi clase se puede retirar!. Me dice el profesor.
-No No No, claro que quiero escuchar su clase, lo siento no volverá a pasar- le respondo algo apenada porque me acaban de llamar la atención en frente  de toda la clase.
Escucho una risita que genera cierta molestia en mí. Es de él, por su culpa me gritaron.
-¡Pinche Travis!-es la única  frase que invade mi mente en estos momentos, solo atino a mirarlo fulminantemente, mientras lo único que hace es reírse ...

TravisWhere stories live. Discover now