todos somos victimas y victimarios, de algo y ocultamos nuestro dolor, con sonrisas falsas y risas que inventamos para no sentir dolor, porque cuando sonríes... todo duele menos.
--¡¡¡¡¡LUCIA!!!!!--decía el padre enojado, por que lucia no había preparado el almuerzo, lucia nunca había visto de esa manera a su padre, tampoco su madre lo había visto así.
--¡¡¡¡¡LUCIA!!!!!--repita el padre una y otra vez, los oídos de las dos féminas escuchaban con miedo y dolor.
--¡¡¡¡DONDE ESTA LUCIA!!!!-- el padre la encontró en la sala, la agarro del cuello y empezó a golpearla con un san martín.
--¡¡¡BASTA PAPA!!!, ¡¡¡¡ POR FAVOR!!!!--Lucia balbuceaba sin poder evitar los latigazos, hasta que el padre paro se canso de golpearla, el maldito diablos se dirigía al sillón de la sala, delante de el había una mesa a la cual le dio un gran golpe y grito:
--¡¡MARÍA DONDE ESTA MI COMIDA!!.
--aun no lo prepare.
--¡¿Y POR QUÉ NO¡?-- al decir esto el desgraciado, le dio un puñetazo a la pobre mujer, cayo al suelo desmayada por la magnitud del golpe, miro a su hija y dijo:
--¡¡tu!!, ¡¡prepararme algo!!--llorosa la niña fue corriendo la cocina, Lucia tan solo tenia ocho años cuando todo esto paso.
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Las lagrimas se pagan con sangre.
Non-Fictiontoda las tristezas de una persona, la dañan algún día
