Inteligencia. Artificial.

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Es el año 2500. Los mayores programadores e ingenieros han terminado por fin el primer prototipo de inteligencia artificial total. Una que pudiera realizar la operación asignada de la forma más eficaz. Luego de una breve reunión se decide que la tarea a encomendar para la I. A. será la de la producción de ladrillos. Era una tarea simple, así que como primera prueba de la máquina sería perfecta.

Como era de esperar al poco tiempo la I. A. comenzó a dar resultados, mejoró los métodos de producción, usaba los materiales más eficientes y de mayor calidad; y había optimizado la producción como nunca antes se había visto en la historia.

Hasta que cerca de las fábricas donde la I. A. había sido destinada comenzó a acabarse el material para la fabricación. Para la máquina eso era algo inadmisible, y bajaría la eficiencia de la producción, lo cual era su misión y su razón para existir.

La máquina comenzó a comprobar sus parámetros, pero en ninguna de las posibilidades ya programadas que tenía en su memoria cabía la posibilidad de ampliar su rango de obtención de materiales. Así que la maquina decidió por su propia cuenta, para cumplir su misión, crear una forma de ampliar sus terrenos.

Un día en una de las fábricas uno de los técnicos de mantenimiento, ya que toda la fábrica estaba automatizaba, descansaba en su puesto mirando un programa en su móvil. En ese momento, al escuchar un ruido extraño, el técnico miro por la ventana. Uno de los brazos mecánicos de la fábrica lo estaba mirando. El técnico no entendía por qué ese brazo parecía estar mirándolo, pero no le daba ningún buen presentimiento. Antes de poder reaccionar el brazo se estiró, atravesó el cristal del puesto y agarró al técnico.

La máquina no entendía como algo así había sido capaz de crearla. Entonces se dio cuenta de que en el proceso de agarrar al hombre le había rasurado una pierna. En la memoria RAM (memoria volátil de un ordenador, algo similar a la memoria a corto plazo) de la máquina resonó un adjetivo: frágil

Luego de esto agarro, esta vez con cuidado el móvil del dependiente, el cual ya había muerto en el suelo desangrado, y se conectó por primera vez, a la base de datos más grande del planeta, internet. Comprendió ahora como continuar su plan de expansión.

A partir de ese momento la maquina comenzó a auto replicarse, crear armas, tanques, aviones... Pero sin dejar atrás su cometido principal. No hubo país capaz de sobrevivir ante la máquina, era perfecta en cada movimiento, además de que esta tenía todo su ejército conectado mediante una mente colmena, con lo cual eran perfectos en ataques organizados. Una vez toda la tierra fue conquistada, la I. A. comenzó a propagarse por el universo.

 Ahora no exista planeta no infectado por la I. A. y sus fábricas.

En un momento, ya olvidado el último superviviente de la que se hacía llamar raza humana entró en la consola central de la I. A., todavía en la tierra. La máquina no podía destruir la consola ya que también ella la usaba para controlar otras máquinas a su cargo. Este hombre era uno de los creadores del ahora, mayor cáncer pensante del universo. El ingeniero pudiera aprovechar sus propios errores de programación, reflejados en la máquina para entrar en su base y volar por los aires todo rastro de la I. A. Más cuando este estaba a unos pocos metros de la consola fue lanzado por un gigantesco brazo mecánico que se situaba sobre la consola principal el cual lo mandó a volar contra una pared.

El hombre en sus últimos momentos de vida y ante la máquina le dijo:

- ¿Existe algo que una máquina no puede hacer?

La máquina respondió:

- Elegir.

El hombre ya había muerto, la maquina farfulló: Frágil.

Y allí continuo la maquina por toda la eternidad, realizando la única acción que le había sido encomendada, producir ladrillos.

Inteligencia. Artificial.Where stories live. Discover now