Capitulo 1: Ser Quien Soy

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"PODER DESPERTAR NO SIGNIFICA PODER VOLVER"

Esas palabras llevaban horas rondando por la cabeza del joven, iba ensimismado de camino al instituto. Llevaba tres noches soñando con la misma voz que no hacía otra cosa que repetirle lo mismo una y otra vez: "PODER DESPERTAR NO SIGNIFICA PODER VOLVER".

Hacía poco que había empezado el siguiente curso y el estaba con la cabeza en las musarañas. Así que ya de antemano su primer día no pintaba nada bien. De repente escuchó una voz.

- ¡Ey, Hola. - Dijo Hailey.

- ¿Qué? - Respondió aún un poco ensimismado.

- Estas un poco raro últimamente. - Dijo Hailey con vergüenza.

- Estaba pensando en otra cosa, en fin, olvídalo. - Dijo el, aún un poco pensativo.

- ¿Crees que la "Cuervos" haya llegado ya? - Preguntó Hailey.

- Ni idea. - Respondió Aiden.

Aiden llevaba todo el camino cabizbajo, con la "Cuervos" Hailey se estaba refiriendo a Caroline Miller, la orientadora estudiantil. Caroline era una mujer déspota y algo maquiavélica. Nada más entrar por la puerta ambos se encontraron con la orientadora.

- Sr. Hughes, acompáñeme a mi oficina. – Dijo con un tono despectivo y grotesco.

- Ya voy... - Respondió en voz baja.

- Nos vemos después... - Dijo Hailey despidiéndose.

Abrió la puerta con fuerza sin ningún tipo de suavidad y ambos entraron y se sentaron uno enfrente al otro.

- Tu actitud es completamente inaceptable, hace menos de dos semanas que empezó el nuevo curso y ya tengo quejas tuyas, te duermes en clase, no prestas ningún tipo de atención o interés acerca del temario, vives en tus mundos. Espero que tu situación mejore o tendré que tomar medidas más drásticas. – Reprochó ella.

- Le prometo que no volverá a pasar, solo que últimamente no estoy durmiendo bien por las noches, pero no importa. – Dijo el cabizbajo.

- Más te vale, como vuelva a recibir otra queja tuya, habrá consecuencias mayores. – Dijo en tono amenazador.

Poco después Aiden salió de la oficina de la orientadora y dirigió a su respectiva clase, pero antes de entrar se detuvo en el baño de chicos para peinarse un poco frente al espejo, pues no era nada feo. Sus ojos eran azules con un pequeño tono verdoso, su pelo castaño oscuro medio rapado combinaba muy bien con ellos. Tenia algunos pequeños lunares en la cara, era alto y tenia el cuerpo tonificado. Llevaba un piercing en la ceja derecha y un colgante del que nunca se separaba.

Después de gastar poco más de 10 minutos peinándose, entró en clase y se sentó a la izquierda de uno de sus mejores amigos. Cuando por fin terminaron las clases, se sentía aliviado, pero al mismo tiempo tenía una sensación rara. Al llegar a casa subió rápidamente a su cuarto y se lanzo directamente en la cama, estaba agotado y en muy poco tiempo se había quedado durmiendo.

Otra vez esa misma voz, pero esta vez su sueño era distinto, todo era estaba en una intensa y lúgubre oscuridad, se puso nervioso y todo se volvió blanco, y a unos metros divisó una silueta, parecía un hombre, que lo observaba con frialdad. Aiden se asustó al verlo y hecho a correr con todas sus fuerzas, poco a poco sentía que le faltaba la respiración se estaba asfixiando y no se había movido un misero centímetro. De repente vio unas botas sucias de color negro enfrente de el y levantó la cabeza, y ese hombre de la extraña silueta era el mismo, pero completamente distinto, su pelo era completamente oscuro y más largo, sus ojos eran de un rojo sangre muy intenso, y su mirada era completamente perturbadora, y sin embargo se seguía asfixiando. Mientras que su otro yo simplemente le miraba y sonreía. Decidió no mirar y cerro los ojos con mucha fuerza, cuando volvió a abrirlos estaba en su cuarto. Solo había sido un sueño, un oscuro y terrorífico sueño. Miró la hora y eran las 4:03 de la madrugada había dormido prácticamente todo el día.

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⏰ Last updated: Aug 16, 2019 ⏰

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