Beomgyu se había quedado unos minutos mas en su instituto, por lo que cuando estaba dispuesto a irse ya estaban los pasillos despejados de estudiantes, los únicos que parecía quedaban en el lugar eran los trabajadores y él.
Ordenó todos sus cuadernos, lápices y empacó su guitarra para salir del aula en la que se encontraba terminando sus tareas pendientes, había estado tan concentrado en eso, que no notó cuando comenzó a llover.
Era primavera y el clima soleado había tenido una racha de semanas, es por eso que Beomgyu nunca imaginó que justo ese día comenzaría a llover.
Ya que no llevaba paraguas ni algo con lo que protegerse, decidió esperar un poco más dentro de su instituto con la esperanza de que la lluvia se detuviera.
Se alejó de la salida y mientras caminaba hasta un aula abierta, pudo notar cómo las gotitas de agua disminuían, por lo que cambió su dirección y retrocedió hasta donde se encontraba hace unos segundos.
Había vuelto a la salida, pero como si el universo no quisiera que saliera; empezó a llover de nuevo y esta vez mucho mas fuerte que antes, parecía que un torrencial se acercaba para esta noche.
Resignado volvió a retroceder para no empaparse, volvió al aula anterior y sacó su guitarra para distraerse; sabía que la lluvia no pararía luego, lo mejor sería esperar hasta tarde cuando su madre pudiera pasar por él.
Por otro lado, en el segundo piso del instituto, se encontraba otro estudiante con ojos radiantes de cariño, observando la tierna y divertida escena del rubio.
Parecía que él era otra víctima de la sorpresiva lluvia, que se había quedado estancado allí también.
Pero la verdad no es esa.
Taehyun se había quedado, aquella tarde, como todas las anteriores, esperando a su padre quien trabajaba en la limpieza de su instituto.
No era un chico extrovertido, ni muy hablador, esa podría ser una de las razones de porqué no tenía tantos amigos. Pero eso tampoco le molestaba, más bien, le gustaba estar solo. Creía que si tenía su propia compañía no necesitaba de más.
O eso creía, hasta que conoció al chiquillo de la guitarra.
Beomgyu estaba sentado en una mesa, con su pierna derecha apoyada en una silla y sus manos sosteniendo su apreciado instrumento.
Tenía los ojos cerrados, sentía la melodía en todo su cuerpo y este respondía con melancólicas lágrimas.
Sin pedirlo, sus manos habían comenzado a tocar aquella canción que hace un par de meses había escrito.
No recordaba muy bien las notas, pero parecía que sus manos lo tenían grabado en cada punta. No fallaban en hacer el suave vaivén que caracterizaba la canción.
Se hundió tanto en los recuerdos que no notó el momento que Taehyun había entrado al aula también.
El mas bajo observaba su espalda, le llamaba a ir y abrazarlo por detrás. Rodear su cuerpo con sus brazos y tocar aquella canción juntos.
Taehyun también se la sabía, pues esa canción iba dedicada a él.
— Has mejorado —
Beomgyu se sobresaltó al ser interrumpido de sus pensamientos, pero al reconocer la voz del otro chico se relajó. Dejó su guitarra a un lado y volteó.
— No pares, por favor —respondió Taehyun al ver las acciones de su contrario. Con cierta pena y timidez siendo ahora enfrentado.
— No la recuerdo muy bien —intentó excusarse Beomgyu. No quería que Taehyun pensara que era patético por seguir tocándola.
Los ojos del menor recorrieron el rostro de Beomgyu, sabía lo que pasaba por su mente y lo que intentaba ocultar, lo conocía mejor que cualquiera.
YOU ARE READING
Entre las cuerdas de tu guitarra.
FanfictionLos caminos de la vida son como las cuerdas de una guitarra. Muchos, complicados, cada uno toca distinto, pero al final, todos llevan a lo mismo. 。˚༷ᮀ。˚༷→ cursi y cliché. 。˚༷ᮀ。˚༷→ sólo taegyu. 。˚༷ᮀ。˚༷→ one shot. 。˚༷ᮀ。˚༷→ no +18. 。˚༷ᮀ。˚༷→ si...
