Cap1: El víbora

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Parte 1:
La carta


  "Mucho gusto señor Xavier, le escribo esta carta para que nos reunamos a charlar sobre los caballeros de la media noche, como bien sabra, estan armando una revuelta en el imperio.
  Contamos con su presencia en el bar "Roger e hijo" para discutir sobre los actos que le pondrán fin a estos plebeyos renegados.

   Comandante de la guardia real Dominic Leon"

Así que la guardia real nesecita de mi presencia, ¿caballeros de la media noche? ¿se refiere al grupo de asesinos que ataca a la nobleza?, como sea, esto no tiene buena pinta, deberé ser precavido con lo que pueda ocurrir.

Es de mañana, hace calor y por la ventana se ve a los pequeños jugando con espadas de madera, se escucha un sonido de golpe en la puerta principal, alguien llama a la puerta...

-¿Xavier estas en casa?~era una voz agradable, dulce, de una dama refinada
-¿eh?, ¿que haces aqui Ana?~abro la puerta y le saludo como de costumbre, trae con sigo una canasta que contiene un explendido olor a tarta.
-traigo una tarta para desayunar, ¿preparo te?~desde que mis padres fueron asesinados ella vino a mi casa cada mañana, le estoy tan agradecido por todo lo que hace, tenia ocho años cuando paso todo, fue tan de repente que no supe como reaccionar a su amabilidad, teniamos ocho y ella me abrazaba mientras yo me ahogaba en mis lágrimas
-no te preocupes, ya habia puesto el te, toma haciento y dime que hay de nuevo en la capital~con 19 años Ana logro entrar a la guardia civil, es llamada la dama de plata por su armadura y espada.
-hoy no hay nada nuevo, comienzo mi turno en unas horas, pero por suerte llegare bien gracias a Alber que vive en la zona~cortaba la tarta y no podia dejar de ver su hermoso rostro

-Ana, soy Albert, ¿estas en casa del señor Xavier?~una voz gruesa se escucha en la puerta, era el viejo Albert
-Sii!!, estoy saliendo~se levanta y se voltea para saludarme~hasta luego Xavi, no hagas tonterias mientras no estoy~caminaba hasta la puerta y así se fue nuevamente a cumplir su deber como caballero, mi dulce y linda Ana.

De acuerdo, es hora de ir a la capital a reunirme con el comandante Leon en ese bar. Ahora que recuerdo Ana dijo que no me meta en problemas, ¿qué me diria si vuelvo a la guardia Real después de lo que ocurrio hace 2 años? Se enojaria mucho, sin duda alguna se molestara pero no puedo desobedecer una orden directa del imperio.
Me prepare para partir, una vez teniendo mi vestimenta preparada salí en camino al bar, caminando por la avenida central que da a la plaza noto en un abrir y cerrar de ojos que alguien me estaba observando, por lo tanto prosegui a esquivar mi destino y ver a donde se dirigen las acciones de esta persona. Pensando en cómo dar con esta persona no se me ocurrio mejor idea de ir a una calle sin salida que es muy poco transitable por las personas de la zona, se veía que en las paredes construidas con ladrillos de barro no habia señales de un ligat seguro, al contrario, había manchas de sangre en esa pared, era fresca, recientemente ocurrió un asesinado o un intento de robo, no habia cuarpo ni siquiera denuncia de robos ni nada por el estilo.
  -¿quién eres?~no mire hacía atras, pues bien sabía que alguien estaba detras mio.
No había sonido, no me respondio a mi pregunta, por un momento sentí como si estuviera hablando solo.
-¿Qué quieres de mi?~me di vuelta para mirar a quien me seguía.
  -Buen día señor, mi nombre es Belcran, seguramente a oído hablar de mi, me conocen mejor cómo "víbora"~un escalofrío me recorrió todo el cuerpo al oír aquel apodo, el asesino que mato al conde Enrique, al hermano menor del rey, "el víbora" era quien me estaba siguiendo ¿qué queria de mi? ¿acaso vino a matarme?.
-si. Si, se quien eres, tu fuiste quien mato al hermano de su majestad, ¿verdad?. Pues, dime, ¿qué lo trae ante mi? ¿qué nesecita de mi?¿dinero?, le advierto que no tengo mas que 3 monedas de plata y 3 monedas de cobre.~no se porqué pero por algun motivo este hombre, esta horrible persona estaba tras de mi.
  -no señor Xavier, no quiero su dinero, el dia de hoy le traigo un mensaje de los caballeros de la media noche, "Cuidado con Leon, aunque se vea inofensivo va a clavarte sus colmillos el dia de hoy", sin más preámbulo me marcho, que tenga un buen dia, señor. ~se dio media vuelta y en cuanto me quise percatar el ya había desaparecido completamente de mi vista.
Las palabras de este hombre, la carta del señor Leon, nada de todo esto me sonaba lógico, simplemente sere precavido por si las dudas, el porqué me advirtió de esto es un misterio y si es verdad lo que me dijo es aun más intrigante, ¿sera posible que me esten por tender una trampa?.

No podia confiar en las palabras de aquel hombre pero tampoco me puse a pensar en el porqué de tantas personas capaces el señor Leon me contacto a mi, algo no me cuadra en lo más minimo, tal vez, solo tal vez deba ir prepatado para lo peor. Me dirijo hacía el bar, estando a punto de entrar alguien me toca el hombro, eran unas manos grandes, lo suficiente como para blandir una espada.

-Buenas tardes señor Xavier, soy el comandante Leon, que gusto me da que asista el dia de hoy, ¿entramos?~algo no me agrado del todo, su postura no era tan refinada, su tono no eran los de un caballero, hoy es la primera vez que veo a este hombre, la inquietud dominaba todo mi ser, desde la punta de los dedos hasta el último cabello de mi cabellera.
-si señor, entremos. Me da gusto poder conocerle, creo que bien sabra que me gustaría hacerle algunas preguntas, ¿le importa? ~me gustaba la idea de mostrarme serio ante este asunto ya que no es cualquier reunión si no más bien una reunion con una persona que es posible que me ponga una trampa.
-no, para nada señor Xavier pero primero permitame explicarle el asunto y luego aclarare sus dudas~levantando la mano, dandole una señal a la camarera para tomar nuestra orden, agrega- es un asunto muy delicado señor, espero que lo tome con calme y piense antes de responder~sus ojos tenian la esencia de un asesino, desde que recuerdo puedo ver que clase de persona es alguien con mirar sus ojos, ahora que lo recuerdo, "el víbora" no tenia esta mirada.
-¿Qué le gustaria tomar el dia de hoy caballeros?~tenia un uniforme de color verde pasto, unos ojos soñadores, cabello oscuro como el fondo de un abismo y una sonrisa blanca como la nieve de invierno y radiante como el sol de verano, estaba todo tan equilibrado en ella, era como una perfecta armonía.
-si, me gustaría tomar una cerveza de raíz y sirva un buen trozo de carne para acompañar la bebida, señorita. ~dejando de lado la apariencia de este hombre, nadie sospecharia que es un glotón.
-de acuerdo señor, ¿y que le gustaría a usted joven señor?~quede perplejo al notar que tenia una marca de espada en su cuello, casi no se nota por el uniforme de la taberna, quede sin palabras por un momento y le dije con tono delicado.
-a mi me gustaría un cafe negro con una ensaimada por favor~no podia beber alcohol, eso podria generar problemas luego.
-de acuerdo señores, ya vuelvo con su orden~me inquietaba la marca en su cuello, ¿me lo estare imaginando? .
-de acuerdo jovencita~se voltea a mirarme mientras se marcha la camarera- linda chica, ¿no?~no podia negarlo, su presencia tenia algo de calidez.
-si, es una chica demasiado linda para ser verdad, pero en fin, no vinimos a hablar de diosas, ¿verdad?~sentia que el queria alargar la charla lo más que pudiera, algo me decía que no estaba viendo el panorama completo.
-jajaja, me agrada Xavier, un hombre directo y muy serio para su edad, es por eso que decidimos darle la oportunidad de regresar a la caballería dejando de lado los cargos de "la masacre de octubre"~un escalofrío recorrió todo mi cuerpo nuevamente.-¿Qué opina?~siguió hablando luego de esa pregunta tan nostálgica.
-suena como un buen trato, estan los terminos a mi favor, pero algo me inquieta, ¿qué tengo que ver yo con estos asesinos?, simplemente la lógica no se es visible en raiz al problema~simplemente fui directo y trate de conseguir la mayor cantidad de información que me sea posible.
-para serle sincero señor, como usted dijo, no tiene lógica a simple vista, pero su labor sería simple, proteger a la hija mayor del rey, esta por cumplir los catorce años de edad y su majestad planea casarla con el hijo mayor del soberano del reino vecino para así poder evitar conflictos futuros.~sus palabras terminaron por convencer algo de mi persona pero no podia desechar la idea de que me van a tender una trampa.
-comprendo la gravedad del asunto, ahora comprendo también el porqué estaban las recompensas a esos grados, ahora que lo pienso, esto no me conv..~colocaron un trozo de carne jugosa junto una cerveza del lado del señor Leon y un cafe negro con una ensaimada de mi lado.
-espero que lo disfruten caballeros~

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