60''segundos

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Para Karla, con amor: Mario.

Mi amor... No sabes cómo lo lamento. Es extraño escribir una carta que no sabes si va a llegar a su destinatario o si este siquiera va a leerla, pero en verdad tengo que decirte esto, quiero contarte lo que pasó y dónde estuve durante todo este tiempo... La verdad ni yo lo sé con exactitud.
Quizás jamás me pueda creer nadie, pero por el amor que nos tuvimos, por favor leé todo lo que tengo que contarte antes de romper está carta.

Veras, el día anterior a nuestro primer aniversario, hace 6 meses, venía de la casa de Brandon porque el íba a ayudarme con una sorpresa que tenía preparada para ti, al día siguiente en nuestro aniversario, te llevaría a aquella cafetería en el centro donde tuvimos nuestra primera cita, ¿Recuerdas? Aquella dónde te propuse ser mi novia y de los nervios termine derramándome el café encima.
Veras... La sorpresa era que Brandon haría un breve reemplazo al mesero para traer algo especial: una sortija de matrimonio. ¡Si! Es justo lo que piensas. Yo quería casarme contigo, pero de vuelta a casa pasó algo que jamás sabré el porqué ocurrió y mucho menos quiero revivir aquel horror.
Caminaba por mitad de la calle y al borde de la banqueta vi algo reluciente que llamó mi atención, me incliné para tomarlo; era un reloj, el cual era bastante bonito, pero no resaltaba mucho en él más que un diseño de fondo oscuro en él, rodeado de un anillo de luz con débiles líneas que tendían a su centro.
Este bello diseño simulaba un agujero negro en el centro de una colorida galaxia.
Lo sacudí un poco mientras caminaba, cuando llegue a media calle decidí probarlo y como me gustó tanto su aspecto único, decidí quedarme con él , pues no tenía ningún reloj de pulsera.
Este tenía tanto manecillas como una pantalla digital para ver la hora (ambas en un puritano blanco, que resaltaba del fondo oscuro); lo cual me venía genial, sabes que siempre leo mal las manecillas.
La hora en aquel momento eran las 10:34:59 y al mirar cómo se me veía, justo marcaron las 10:35.
Estaba cerca de la mitad de mi calle, a unos 60 metros quizá del edificio en el que está mi departamento; el último edificio al final del callejón.
Podia escuchar claramente el omnipresente tic...tac de mi reloj, que me indicaba cada segundo que pasaba. Inconcientemente los conté.
Continue con mi recorrido, pasaron 15 segundos, y caminé al lado de una vecina que tiraba su basura. Me saludó amablemente y yo le regresé el saludo.
Todo era genial en mi vida.
Pasáron otros 15 segundos, ahora estába cruzando frente a la tienda 24/7 que frecuentaba cada dia; saludé al sujeto de la tienda.
Le propondría matrimonio a mi novia.
Otros 20 segundos, y veo a mi derecha a un hombre borracho mendigar para comprarse un trago.
Era como un sueño, todo híba bien para mi.
Estaba a unos 16 metros de la entrada a mi edificio y la puerta estaba derecho frente a mi. Sentí como si el aire se hiciera más denso y mis oídos se taparan y el tic...tac de mi reloj hizo mayor presencia.
Pasó un segundo y escuché a un par de perros ladrar.
Sentía como si mi caminar fuera el centro del universo.
Pasáron dos segundos y noté la basura acumulada cerca de la entrada; el camión del basurero no llegó. La sensación de estar rodeado de agua se hizo presente.
Pasaron tres segundos y veía claramente mi reflejo en el cristal de la entrada. Entonces se fueron tres segundos más, y estaba a un metro de la puerta.
Pero pasó un último segundo, y estaba denuevo en el principio de mi calle, a 100 metros de él conjunto de apartamentos; justo donde tomé el reloj.

-¿Un déjà vu? ¿Que acaba de pasar?-

No tenía idea y no creia haberlo imaginado, pues aún tenía el reloj puesto en mi mano. Seguí caminando.
Será que tuve algo así como un déjà vu... ¿o quizás no? El reloj me lo había puesto a mitad de calle, unos metros más delante de dónde yo estaba, así que era imposible tenerlo ya puesto en el lugar de dónde lo tomé.
Todo lo de antes se repitió, eran las 10:35 con 15 segundos cuando me saludo mi vecina, 15 segundos después pase por la tienda y luego de 20 más pase junto al ebrio mendigo. No podía evitar sentirme incómodo, y el siempre presente y exacto tic tac de mi reloj no era precisamente algo que me tranquilizara.
No debió ser nada, pensé. Cuando estuve denuevo a 10 segundos de llegar a la entrada, el aire se volvió denso y mis oídos se taparon; se sentía como estar bajo el mar; una ligera pero firme presión sobre cada centímetro cuadrado en mi cuerpo. Entonces todo se repitió tal cual... Los perros ladraron, la basura estaba apilada y mi reflejo era tan claro e igual al de antes.
En ese momento sentí como si el tiempo se hiciera lento y las manecillas sonaban como pesados martillos con cada tic que hacían.
Me preocupe; miré mi reloj.
10:35:59... Pasó un segundo, y cuando la manecilla se movió hacia adelante, todo el mecanismo del reloj giró un minuto atrás y cuando voltee la mirada hacia el frente, estaba en el principio de la calle otra vez.
Me puse tan angustiado y sentí un gran escalofrío en todo el cuerpo.

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⏰ Cập nhật Lần cuối: Mar 11, 2020 ⏰

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