Al igual que las últimas semanas, tu día empieza mirándote al espejo y preguntándote como llegaste a este punto, en que momento todo se salió tanto de control y te dejo así de vacía, que fue lo que hiciste que hizo que sientas todo el dolor que estas sintiendo ahora. "Nacer" te dices a ti misma y te causa un poco de gracia, ya que sabes que eso no tiene sentido, pero estas convencida de que es verdad. Tratas de recordar un momento en el que no te hayas sentido así, pero, aunque des vueltas y vueltas dentro de tu memoria, no das con un recuerdo. Intentas encontrar otra memoria, el momento en el que te empezaste a sentir así. Tal vez fue el día que viste el cuerpo frió de ese familiar, al que amabas con todo tu corazón; o puede ser que todo inicio el día que ese otro familiar empezó a tocarte amistosamente y antes de que te dieras cuenta o puedas decir que no te sentías cómoda con los lugares de tu cuerpo que rozaban su grandes y adultas manos, las cosas se habían salido de control. Pero a pesar de todo, sabias que eso no importaba, porque no habría nada que tú u otra persona podría hacer para remediar el hecho de que te encuentras rota en este preciso instante. Otro pensamiento que pasa por tu mente es el porque nadie se da cuenta de lo destrozada que estas. Con simplemente mirar atentamente a tu reflejo por más de tres segundos, te das cuenta de que algo no anda bien. Si tú lo notas, ¿por qué los demás no? Te preguntas si es porque lo ocultas mejor cuando hay personas a tu alrededor. Sacas tu celular y observas las fotos de momentos que se sienten tan lejanos para ti. Esa etapa de tu vida que no fue tan mala. Cuando podías decir que tenías amigas. Ves que en todos esos recuerdos estas sonriendo, pero aun así puedes ver en tus ojos lo disconforme que estabas y estas con tu vida. Tratas de comprender porque ellas no se percataron de tu dolor. Bueno, al fin y al cabo, nunca les importaste. Fue por eso por lo que de un día para el otro dejaron de hablarte. Finalmente se habían aburrido de ti. Aunque tratas de repetirte que no es tu culpa que esto sucediera, sabes que lo es, porque si no fuera así, tendrías a alguien en tu vida y no estarías completamente sola, como lo estas ahora. Tal vez hubieran tardado un poco más en desecharte si te hubieras reído un poco más fuerte de sus chistes o si hubieras respondido más rápido a sus mensajes. Pero no, tenias que arruinarla como de costumbre, y lo peor era que ni siquiera te diste cuenta de que lo hiciste hasta que fue demasiado tarde. Recuerdas esa vez, que también la arruinaste, con ese chico que dijo amarte. Se fue, porque tú lo forzaste. Le hiciste pasar por cosas terribles y no le diste nada cambio; ni siquiera le dijiste lo muy importante que era para ti. Tú hiciste que huyera. Tú causaste todo el dolor que sentiste y sigues sintiendo por su partida. Vuelves a prestar atención a tu reflejo y notas como una lagrima cae por tu mejilla izquierda. Te pones furiosa al darte cuenta de que más lagrimas se encuentran cayendo de ambos lados de tu rostro. Además de ser incapaz de ser feliz, eres débil. Recuerdas todas esas veces que trataste de acabar con este sentimiento y fallaste ya que siempre te daba miedo de que podría llegar a pasar después. Pero ya no más. Decides que hoy es el día que dejaras de sentirte así. Ya no más llanto, ya no más sufrimiento, ya no más de buscar algo que te haga sentir mejor. Ya no más. En un ataque de ira, abres uno de tus cajones y ves ese brillo plateado de la navaja que guardaste por si un día tenías las suficientes agallas para dar fin con el dolor. La tomas en tu mano derecha y te quedas admirándola por unos minutos. Te dices que esta vez serás valiente y que harás lo que has querido hacer por años ya. Pasas la navaja por tu cuello y provocas una gran herida que sabes que no cerrará a tiempo para que continúes con tu vida. Y ahí estas, desangrándote en el suelo, preguntándote una vez más, antes de cerrar tus ojos para no volver a abrirlos nunca más, como llegaste a este punto, en qué momento todo se salió tanto de control y te dejo así de vacía, que fue lo que hiciste que hizo que sientas todo el dolor que estas sintiendo ahora.
KAMU SEDANG MEMBACA
¿Cómo llegué aquí?
Cerita PendekHistoria corta sobre depresión, ansiedad y suicidio.. Se advierte discreción. Habla de temas sensibles.
