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[SINÓPSIS] ─ III

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Agosto


CHERYL HOFFMANN

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          Era mi primer semestre de preparatoria, mis padres habían ahorrado lo suficiente para poder pagarme los estudios. Estaba en un instituto que tenía buena fama. No era del todo costoso, pero mi casa no era muy grande, ni teníamos la facilidad de pagarnos unas vacaciones. Pero, aún así estaba feliz con mi vida. Mis padres eran increíbles.

Aunque conocía a muchas personas de mi generación, me sentía como bicho pequeño a comparación de las otras chicas. Me gustaba vestir bien, pero no tenía las curvas de Aby o el cuerpo de muñeca de Soo, la asiática de la escuela. 

¡Esto no podría ser más fabuloso!

Y aunque Ud. no lo crea, por fuera estoy parada como imbécil intentando abrir mi casillero, tengo aquí 6 jodidos minutos.

─ Maldita cosa del demonio─ renegué en voz alta. ¡Ya había puesto mi código 11 veces!

─ Eh-eh-ey─, escuché a alguien llegando justo a mi lado izquierdo, ─si sigues forzándolo así, vas a terminar por joder los engranes─. Me incliné un poco en su dirección y ahí estaba. Landon.

Sentí mis mejillas arder en cuestión de segundos, en los que no me daba cuenta que estaba pasmada por el chico. 

─ ¿Pu-puedes abrir está cosa?─ pregunté un poco tardía. Odio cuando la timidez me vence. ¿Qué va a pensar?, que soy lenta, probablemente.

Él no se veía afectado en absoluto, si no que sonreía divertido.

Se reía conmigo, era hermoso. 

─ ¿Eres nueva?─ pregunta tomando una postura más firme, sus ojos tenían cierta diversión y su sonrisa no se ocultaba.

─ N-no─ mentirosa. 

─ Mintiendo en tu primer día, muy mal Hoff─ se burla, quitándome con un suave empujón, para que pudiese colocar la combinación y abrir por mí.

─ ¿Me conoces?─ fue lo único que logré pronunciar. Estaba demasiado intimidada por la personalidad del chico que tenía a lado, a solo centímetros.

Éste solo negó divertido.

─ Jugábamos deportes a los 7 años─, eso era cierto, pero ¿qué probabilidad hay de que me recuerde? ─¿Eres así de nerviosa con todos tus amigos?─ pregunta después de instantes en los que no le había respondido.

─ S-sí─. Mentirosa.

─ Me gusta este juego, en serio, pero tengo entrenamiento y debo irme pronto─ era cierto, solo estaba esperando que le de mi clave.

─ Ammh─, balbuceo,─1130─ le dicté recordando con precisión los números. Rápidamente Landon los coloca y la abre sin ningún problema. ─ ¿Pero que...?

─ Te acostumbrarás─ me guiña un ojo y antes de que pudiera responder, se retira en dirección a las canchas.

Como dije, estaba bastante insegura.




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Secretos entre líneas ©Des histoires addictives. Découvrez maintenant