siento que me despego del tiempo, personas, va al hecho de ser un dolor recurrente en cada circunstancia equivoca. Desorden interno, siendo que no es fácil lidiarlo ni menos cuando es hora de admitirlo, pierdo el control, las riendas de la mente.
La ayuda, la chica, ella... ella es la que me pone al tanto de los asuntos, en carne y alma suple cada indispensable momento, ella hasta el momento me tiene en sus manos, si no, yo estaría fuera de los alcances, fuera de su mapa, del mapa.
