Columpio

19 3 0
                                        

Me gustaría contarte algo...

Un pequeño secreto...

Hace poco, odiaba los columpios con toda mi alma...

Y tiene gracia, porque ahora mismo me encuentro estirando las piernas hacia delante y recogiéndolas hacia atrás sobre uno.

Es algo extraña la sensación que me provoca el aire... después de todo, siempre está cambiando, o bien acompañándome o bien en mi contra....

Desde aquí vislumbro mi casa pese a lo lejos que se encuentra de mí, pero no tiene gran misterio, simplemente me encuentro balanceándome en lo alto de una colina, la cual acaba en una larga caída hasta chocar con el pequeño pueblo en el que vivo... normal que vea mi casa.

Ahora el columpio.... Pues es uno muy sencillo.... Para ser más concretos, es el típico tablón de madera sostenido por dos cuerdas sujetas a la rama de un árbol.

Un viejo y gran árbol.

Seguramente ahora te estés preguntando qué hago aquí o por qué odiaba tanto los columpios. Bueno, en realidad no fue voluntariamente una idea mía la de venir...

La culpa fue de otra persona, yo lo sé.

Esa persona conocía perfectamente mi odio hacia este objeto, pero aun así se empeñó en convencerme de que no tenían nada de malo... de que era un exagerado... de que los columpios eran sumamente divertidos y te hacían sentir como si volases si ayuda de nadie más que de tus piernas... y cuando me di cuenta, ya estaba aquí subido.

Sí... fue una gran sorpresa... básicamente porque todo el mundo sabe que llegar hasta este sitio es imposible... Ni yo tengo claro cómo pudo esta persona traerme.

Y entonces.... Entonces supongo que ya no me importó subirme al columpio...

La sensación me empezó a gustar...

El paisaje visto desde este punto es hermoso....

Puedo ver mi pueblo y más, mucho más....

Puedo admirar el pequeño punto en el que se ha convertido mi casa por la distancia....

Puedo sentirme como un rey en su trono viendo como ante sus pies se extiende su pequeño reino...

Y es esa la razón por la que dije "odiaba" porque creo que ya no lo hago.

Comienzo a emocionarme...

La sensación cada vez me parece más maravillosa...

Cojo más inercia por cada impulso y así consigo que el columpio se mueva más y más rápido...

Mis pies son capaces de tocar el cielo, mientras yo, cierro los ojos para sentir el fuerte viento en mi cara y evitar los fuertes rayos del sol.

Es que es simplemente increíble... doy gracias a que hice caso a esa persona... tenía razón... esto... esto es genial.

Cada vez más alto...

Cada vez más alto...

Cada vez más alto...

Veo como el sol comienza a ocultarse tras una montaña, probablemente buscando un lugar en el que poder descansar hasta mañana... pero a mí me da igual, vivo solo, a nadie le va a importar si tardo más de lo habitual en regresar a casa.

Cada vez más alto...

Cada vez más alto...

Cada vez más alto...

¡Limitarse a balancearse es absurdo pudiendo elevarse tanto!

Noto un leve movimiento que no había sentido hasta ahora... pero no me importa.

Cada vez más alto...

Cada vez más alto...

Cada vez más alto...

No me equivoco, es genial sentir el viento tan fuerte... ¡Sería muy divertido si consigo dar la vuelta a la rama!

Cada vez más alto...

Cada vez más alto...

Cada vez más alto...

¡Vamos, estoy a punto de dar la vuelta!

Cada vez más alto...

Cada vez más alto...

Cada vez má...

La rama del viejo árbol termina por ceder ante mi peso y aprecio como se parte con una facilidad que no me esperaba...

Es... como si el tiempo se detuviese...

No hay absolutamente nada bajo mis pies que pueda protegerme de una muerte segura...

¡Es cierto! ¿Cómo se me pudo haber olvidado?

A mí no me gustan los columpios...

Y vaya asco la persona que me prometió que eran geniales....

Un momento....

Siempre te llevan al impulso de tocar el cielo con los pies....

Siempre te llevan al extremo porque aparenta más divertido...

Empiezas bien porque estás relajado y dándole disfrutando del leve balanceo, cuando de repente te cansas y decides "comprobar" el límite del propio columpio...

Y eso es lo que me ha pasado.

Entonces no le puedo echar la culpa a aquella persona.... Soy yo quien se dejó llevar.... Soy yo el único aquí que da asco por su visible imprudencia...

Qué idiota...

ColumpioWhere stories live. Discover now