Eclipse sirve como un rito de paso a la madurez de Bella al llegar sus días como humana a su fin. Se ve obligada a aplicar cabalmente los resultados y las consecuencias de su decisión, así como sus opciones y deseos antes de convertirse en inmortal.
La historia comienza con Bella leyendo una carta de Jacob diciendo que no pueden seguir siendo amigos. Ella se enoja por esto, pero su estado de ánimo mejora mucho cuando Edward viene a visitarla. Edward continuamente intenta convencerla para rellenar formularios de solicitud en Dartmouth después de ser aceptado en la Universidad de Alaska, pero Bella piensa que la universidad es inútil, ya que se convertirá en un vampiro pronto de todos modos. Edward ve entonces un artículo en el periódico sobre una serie de misteriosos asesinatos en Seattle y le explica a Bella que estos asesinatos son causados probablemente por un vampiro recién convertido "neofito", que es incapaz de controlar su sed. Bella trata de hacer las cosas bien con Jacob, a lo que Edward se opone firmemente, ya que los hombres lobo son inestables y podrían hacerle daño. Más tarde ese día en la escuela, Bella presencia a Alice teniendo una visión, Edward niega lo que vio y la hace creer que no es nada importante, habla con Bella para que abandone la ciudad y visite a su madre el fin de semana, diciendo que podría ser su última oportunidad de verla antes de que se gradúe. Cuando regresa, Jacob se enfrenta a Edward y Bella se entera de que Victoria está de vuelta.
En última instancia, Edward tiene que ir a cazar y deja a Bella sola. Por miedo a que se ponga en peligro, soborna a Alice con un Porsche 911 Turbo amarillo para que pueda vigilarla mientras él se va y pueda mantenerla lejos de Jacob. Bella se enfurece ante la presunción de Edward y se las arregla para escapar a ver a Jacob. Durante su estancia en la casa de los Cullen, Rosalie trata de convencerla de quedarse humana por contar con su trasfondo humano. Edward regresa pronto para el fin de semana. No le molesta que Bella se escapara, y se da cuenta de que ha sido demasiado sobreprotector. Bella se lo agradece y él a veces la lleva con los de La Push para sus "citas" con Jacob. Durante una de las visitas, Jacob confiesa que está enamorado de Bella y le "roba un beso" Bella se enfurece y le golpea en la cara, logrando sólo romperse la mano. Edward después amenaza con romperle la mandíbula a Jacob si alguna vez la besa sin su permiso de nuevo.
Más tarde se entera de que los asesinatos en Seattle no son causados sólo por los neofitos, sino por todo un ejército de ellos. Jasper habla de su pasado y la experiencia con recién nacidos. Sospechan que el ejército se dirige hacia ellos, pero deciden improvisar.
Mientras tanto, Bella todavía permanece con la idea en mente de convertirse en vampiro y unirse a la familia de Edward. Pero, después de algo de consideración, decide que hay una cosa que le gustaría hacer mientras todavía es humana: quiere hacer el amor con Edward, él se niega inmediatamente a esta demanda, explicando que aunque él le quiere a ella tanto como ella a él, él fácilmente podría matarla si perdiera el control. Bella insiste en que él nunca permitiría que eso suceda. Con el tiempo, Edward se compromete a intentarlo, pero ella debe casarse con él primero. Bella acepta a regañadientes.
Momentos antes de la graduación de Bella, ella sospecha de que el ejército de vampiros recién nacidos se encuentran bajo el control de Victoria, por lo que irán tras ella. Al no tener otros aliados desde que el clan de Denali se negara a involucrarse en la lucha ya que quieren matar a los lobos que mataron a Laurent, un amigo de ellos, los Cullen y la manada de lobos de La Push unen sus fuerzas para luchar contra Victoria y su ejército con el fin de proteger a Bella y a Forks
Antes de la batalla, Jacob oye a Bella y Edward discutiendo sobre su compromiso, llegando a ser muy molesto. Él le dice a Bella que va a ir a la batalla con la intención de morir, debido a que ella no le querrá cuando vuelva. Bella le pide que la bese, por lo que da a entender que sí lo quiere. No obstante, al besarla se da cuenta de que ama a Jacob después de todo. Ella se siente muy mal después de hacerlo, pero Edward no está enojado. A pesar de darse cuenta de sus sentimientos por Jacob, Bella sabe que esos sentimientos no se podía comparar con el intenso amor que siente por Edward.
Poco después de esto, Victoria y Riley, otro vampiro, encuentran su escondite. Con Edward en inferioridad numérica, en un principio parece que Victoria tendrá éxito en matar a Bella. Pero Seth, uno de los lobos de la manada que ha permanecido con ellos para comunicarles como va la batalla, se une a la lucha. Seth mata a Riley, y Edward decapita a Victoria minutos más tarde. Después de una breve disputa con varios soldados Volturi, Bella va a visitar a Jacob, quien fue herido en la batalla. Ella le dice que, si bien ella lo ama, ha elegido seguir con Edward. Jacob acepta a regañadientes dejar de tratar de interponerse entre Edward y ella, y le asegura que él estará allí si alguna vez lo necesita. Más tarde esa noche, Bella llora por tener que rechazar a Jacob, mientras Edward la consuela durante toda noche. Ella jura que nunca dejará a Edward verla derramar una lágrima por Jacob de nuevo.
Bella se da cuenta de que tiene que asumir responsabilidades por las decisiones que ella ha tomado, como decir adiós apropiadamente a sus amigos y familiares y unirse a Edward en todos los sentidos humanos. Más tarde le permite a Alice planear la boda, con pocas limitaciones y haciéndola dama de honor. Bella y Edward luego van al prado, comprometiéndose en informar a Charlie sobre su compromiso. La segunda vida de Bree Tanner
En La segunda vida de Bree Tanner, Riley roba la camisa roja de Bella y se la lleva a los recién nacidos mientras les habla sobre los Cullen, diciendo que ellos están ahí para hacerles recuperar la ciudad de Seattle y Bella es su "mascota". La camisa le transmite el olor de Bella a los recién nacidos, que Bree describe como "el más dulce aroma que jamás había olido".
Bella aparece al final de la novela, cuando Edward la lleva al campo de batalla después de que ésta termine. Al principio, Bree creía que ella era un vampiro hasta que su rostro fue revelado. A pesar de que fue tentado por la sangre de Bella, Carlisle logra convencerla de que desista. Bella observa el recién nacido ansiando frenéticamente sangre, comenzando a darse cuenta de cuáles son los problemas que puede tener que enfrentar después de que ella se convierta en un vampiro, al instante, después de la disputa con los Volturis, Bree muere.
