Caminar por el parque... Claro no hay mejor manera de pensar que caminar por el parque.
Árboles aquí y allá, pájaros que cantan, personas que charlan, el sonido de mis pisadas al caer sobre el suelo... Nada mejor que pensar en el parque.
Visualizó una banca, me acerco a ella, no, no me siento, en cambio me quedo viendo la banca mientras siento como las lágrimas corren sobre mis mejillas.
-Sally- siento una mano en mi hombro.
- Vete- fue lo único que logré decir, me volteé.
Ahí estaba, no estaba solo, mire a las personas detrás de él, parecían agentes del gobierno.
- Sally Landers, síguenos- me dijeron. Solo los seguí.
Yo ya sabía por que estaban ahí.
Todo el mundo nos veía y susurraban.
Llegamos a un auto.
- Suban- dijeron.
Yo obedecí, a mi lado Frederic temblaba, le tome la mano y le di un apretón, el cual correspondió con una sonrisa.
El carro avanzó.
Después de unos 20 minutos en aquel coche, llegamos, aquellas personas no dijeron nada solo abrieron la puerta y nosotros salimos.
Ellos empezaron a caminar, intercambie mirada con Frederic, el asintió, empezamos a seguirlos.
Entramos, era un lugar muy bonito, todo era blanco, las cortinas, las mesas, las sillas, todo.
Ahí estaban, dos personas paradas, una mujer, alta, rubia, llevaba un vestido largo color blanco, tacones altos, ojos verdes y el hombre, igual de alto que ella, con traje, cabello color negro.
- Bienvenidos Sally y Frederic Landers- dijo el hombre- soy Alexander Webber y ella es Catherine Webber- la mujer asintió.
- Saben por qué están aquí, verdad?- pregunto Catherine.
Sentí la mirada de Frederic sobre mi, mientras yo asentí.
Claro, el no sabía.
- S.. I.... Si, si se- tartamudeo.
Ellos se miraron y asintieron.
- Pero, dejaré algo en claro- dije, lo que ocasionó que Frederic se sobresaltara - Mis padres, los reales, podrán ser sepultados por nosotros, antes de que nos vayamos- dije.
Ellos pensaron un momento.
- Por supuesto- respondió el hombre.
- Pueden retirarse- respondió la mujer.
Yo asentí, jale a Frederic, el estaba tenso.
- Hace cuanto lo sabías?- dijo en cuanto salimos del lugar.
- Frederic, tú eres el mayor, lo sé, pero...-
- Hace cuanto lo sabías?- me interrumpió.
Simplemente negué, las lágrimas volvieron a correr.
- Mira, estabas de intercambio, ellos estaban enfermos? No, los amenazaron? Si, aquel hombre, es el presidente, no, no de París, de Francia- Frederic paró de caminar.
Me volteé a verlo y yo asentí.
- Nuestros padres fueron al cine, yo me quedé en casa c.. con.. Lili y Dali... Estábamos viendo una película cuando de repente sonó el teléfono- temblé al solo recordar ese sonido- yo... Yo respondí.... Me dijeron... Me dijeron que habían a encontrado a mamá muerta.... Y a papá en el auto, con una bala en... En... En el pecho- termine mi relato con un suspiro y el silencio nos inundó.
Yo sabía, conocía a mi hermano, el estaba llorando.
- Cuando paso?- logro decir con voz temblorosa.
- Hace dos días - respondí.
El solo asintió.
Caminamos de regreso a casa.
Al llegar, el lugar se veía triste, solitario.
Abrí la puerta.
- Y... Y por qué dijiste, nuestros padres, los verdaderos?- pregunto.
- Cierto, nos van a llevar a un colegio, de intercambio, creo... Creo que estaremos con otros "padres"- dije haciendo comillas con mis dedos al mencionar padres.
El asintió.
Y luego negó.
- Acabo de regresar Sally, no puedo irme, además en donde? A dónde nos llevan?- pregunto inseguro.
- Londres- respondí.
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Pudo ser diferente?
Teen Fiction"Londres, un lugar en donde los sueños se hacen realidad". Esto sera verdad? Sally está apunto de descubrirlo. - Pudo ser diferente?- pregunté. - Qué pudo ser diferente?- me respondió. - Esto, todo esto, nosotros, tú y ella, mis sentimientos, TODO...
