Prólogo

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 La chica de pelo negro corría desesperada por medio de la calle. La lluvia la empapaba de pies a cabeza. Sus mente se nublaba, solo pensaba en alcanzarlo. Unas luces pasaron al lado de ella. Escuchó una bocina a lo lejos. Luego un golpe justo antes de que todo se volviera negro.
 
                                         ***
 Poco a poco, la chica recostada en la camilla de hospital, fue recuperando los sentidos. Aún con sus ojos cerrados pudo escuchar sus pulsaciones por medio de la máquina a la que estaba conectada. Procedió a abrir los ojos.

 —¿Dónde est…?— Fue interrumpida por la puerta abriéndose bruscamente. Su mirada se detuvo en el doctor que acaba de entrar.

—¿Cómo se encuentra?

—Bien… eso creo.

El anotó algo en su cuaderno y luego me habló
 
— Por suerte no sufrió grandes lesiones; solo se fracturo el tobillo y una costilla. Pero... —. En eso se acerca una enfermera.

— Doctor, lo necesitamos en el sector 6, un paciente está muy grave.

—Disculpe, en un momento regreso—dijo dirigiéndose a ella—. Voy enseguida—La enfermera asintió y se fue hacia el pasillo blanco—. Le diré a la señora del auto que todo está bien. Que suerte tiene, muchos conductores no se hacen responsables de las personas a las que atropellan. Descanse.

Cuando se fue su cabeza empezó a funcionar mejor " Entonces... me atropellaron. Pero, ¿qué estaba haciendo? ¿Por qué no me acuerdo de nada?".

Rosas NegrasWhere stories live. Discover now