Así me sentía sola, vacía con un millon de pensamientos en mi cabeza. Las manos heladas, mis pies ya se habían cansado como si hubiera caminado toda una vida en un desierto. Tener un nudo en la garganta que no me deja respirar. Siento que a nadie a mi alrededor se ha dado cuenta que mientras su mundo se encuentra completo, yo por dentro me estoy muriendo. Es como una rosa que aún después de haber sido cortada sigue siendo hermosa pero lentamente se marchita. Tal vez un abrazo honesto, un beso o unas palabras de aliento hubieran alentado a mi alma ya agotada, a mis alas quebrantadas y a estos brazos ya inútiles de tanto recibir golpes.
¿Que he de hacer para seguir luchando?
Es duro pues las personas que mas amo han sido las primeras en matar parte de mi ser sin piedad.
¿Qué debo hacer?
¿Esperar a sanar y volver a renacer?
¿Esperar a un mejor amanecer para volver y crear mi propio destino?
Aún no lo sé, desearía que todo esto fuera tan solo un sueño, que con tan solo cerrar y abrir los ojos lograra cambiar esta terrible realidad.
