Odiaba a Luke, pero aún odiaba más esa maldita nota y esa maldita rosa que tanto ne gustaba, se podía decir que en ese momento lo odiaba todo, y cuando me enfadaba con el universo lo único que me apetecía era golpear algo, o como en este caso a alguien.
Fui a la habitación de Luke y aporre la puerta, pero no recibí respuesta así que decidí tomarme la ley por mi propio pie y entré sin importarme lo que estuviera haciendo. Cuando entre lo que me encontré fue lo más normal del mundo, un chico sentado encima de su cama tocando la guitarra y con los auriculares escuchando música a todo volumen. Me dio igual todo y le quite los auriculares de mala manera para que se percatarse de mi presencia.
- Que te has creído que haces?- pregunto incrédulo, estaba claro que no me había visto enfada.
-Pues lo que ves, no se quien te crees que eres para decirme las cosas que me dices en esa nota, pero que sepas que yo no necesito a nadie que me proteja y menos un chico como tú.
-No digas tonterias, todas las chicas necesitan a alguien como yo que las proteja.
-Todas las chicas no me incluyen a mi.
-Eres una chica así que estas dentro de ese grupo.
-Yo soy la excepción que confirma la regla.
-Pues no me lo creo- ya me estaba empezando a enfadar de verdad y el no había visto mi parte agresiva que no cualquiera podía ver.
-A ver que dices ahora- acto seguido le di un puñetazo en la cara, Luke se toco la cara y me miró incrédulo.
-Te has pasado, me sale sangre de la nariz.
-Me da igual, te merecías ver mi parte agresiva, por que me estas tocando muchos las narices últimamente, a ver si te tranquilizas un poco y me dejas tranquila.
-No lo haré, por lo menos podrías ayudarme a limpiarme la sangre de la nariz por que te has pasado bastante y lo tienes que admitir.- tenia razón así que decidí ayudarle.
- Tienes razón, no controlo mi fuerza, solo quería avisarte.
-Puedes estar tranquila me ha quedado todo muy claro- Fuimos al baño y le puse papel en la nariz- por cierto tenias razón, no eres una chica normal, así que no debería extrañarte que me gustes.
-Y por esa misma razón pieno que estas loco.
-Por que?
- Por que te gusta que sea diferente mientras que que la mayoría de los chicos les gustan las chicas que no son como yo, así que no entiendo como os puedo gustar a Calum y a ti, es una locura.
-Y tu eres una hermosura, perdón es que romana y quería hacerme el gracioso.
-Bueno creo que ya está, me voy a dormir y a poder ser no me vuelvas a molestar sino ya sabes lo que podría pasar..
-Buenas noches preciosa, que sepas que me da igual que me hayas pegado, voy a seguir yendo detrás de ti, por que cada momento que paso cerca de ti me doy cuenta de lo especial que eres y de lo tonto que seria si desperdiciara la oportunidad de estar contigo, como ya te he dicho seguiré luchando, no me pienso rendir tan pronto- me dio otro beso en los labios y me fui a mi habitación.
Me sentía fatal por mentir a Calum, pero tampoco quería que surgiera ningún problema con Luke ahora que más o menos lo habían solucionado. Decidí que era momento de dormir, sin embargo no podía y eso me iba a volver totalmente loca, así que decidí leerme el libro que me había comprado hoy dando un paseo con Calum, era un libro de poesía, yo no solía leer poesía, pero ese libro me llamo muchísimo la atención, era bastante antiguo y su nombre era Gustavo Adolfo Béquer.
No dormia; vagaba en ese limbo
en que cambian de forma los objetos
misteriosos espacios que separan
la vigilia del sueño.
Las ideas en que ronda silenciosa
daban vueltas entorno mi cerebro
poco a poco su danza se movía
con un compás más lento.
Esa rima estaba en mi cabeza ya que describía perfectamente la situación en la que me encontraba,sin poder dormir y lo peor, todo mi mundo estaba cambiando demasiado rápido, tanto que había momentos en los que no podía distinguir si era un mundo u otro.
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¿Felicidad?- Luke Hemmings y Calum Hood
FanfictionLa felicidad no es algo que se encuentre muy fácilmente, pero aún así es una cosa que todo el mundo busca. Quizás sea el momento de encontrarla, o quizás sea el momento de huir de ella.
