Bare Cheater

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Una habitación blanca, con muebles blancos, nada de color, solamente soledad dentro de este lugar. Claro, el lugar tenía detalles negros y rojos, pero casi todo era blanco. Me recuerda mucho a los cuartos de seguridad contra personas psicoticas, bipolares y psicópatas, como yo. Nadie lo sabe, porque nadie me mira. Creci en la sombra de mi hermana Kelly. Una niña mimada menor que yo prácticamente con la vida perfecta, hermosa físicamente pero una arpía por dentro. Inteligente, no lo niego, con el "novio perfecto" el cual trato de abusar de mi cuando estaba sola en casa. ¿Por qué? El idiota tenía fantasías conmigo. Bueno, le tuve que aventar una lampara en la cabeza, exactamente en un costado para así darle una lesión cerebral traumatica. Leí sobre eso en Internet, y me eduque sobre que partes de cuerpo eran las más vitales para así hacer daños irreparables o mejor, aun la muerte.

Ese golpe lo dejó inconsciente, claro. Pero mis padres llegaron en el momento donde su cabeza estaba empezando a sangrar ligeramente. Y claro, afirme que era en defensa propia. Aunque ellos no creyeran mis palabras, aunque era de esperarse. Mi maldita hermana de 17 años Kelly tampoco me creyó. Y aunque era menor que yo, creci ante su sombra porque ella se convirtió en lo que mis padres esperaban de una chica, y yo, pues en sus palabras afirmaron que me había quedado muy atrás. Mi odio hacia ellos creció, así como mi oscuridad mental. Con los años fue creciendo aun más hasta llegar a un punto en el que pensé en como sería verlos muertos en un ataud. Eso claro, contando que yo los mataría con mis propias manos. Y lo descubrí, era una psicópata.

Con el tiempo fui descubriendo secretos aún más oscuros de cada una de las personas a mi alrededor. Y claro, uno espera poder usarlos en contra de alguien, pero yo mido mejor mis movimientos y prefiero usarlos el día en que por fin pueda asesinarlos. La tortura es muy satisfactoria, más aún cuando están implorando por su vida. Si me lo preguntan, jamás he matado a nadie, aún. Todo ha sido con animales salvaje que me encuentro por ahí o con perros o gatos callejeros los cuales están ahí porque alguien igual o aun más retorcido que yo los dejo ahí. Al único animal que quiero es a mi conejo Chester. Blanco como la nieve y con ojos rojos como la sangre. Es mi animal favorito; y el único que he tenido. Sentí como alguien toco la puerta y me sacó de mis pensamientos. Estaba absorta en mi mente que no me doy cuenta de lo que pasa en la vida real

-Entra. Esta abierto-Casi nunca cierro la puerta con seguro porque no tengo secretos que ocultar, pero si pido que toquen antes de entrar.

Odio que entren si yo no se los pido, es de muy mala educación. Si entran a mi cuarto antes de tocar, podría arrancarle la cara o mejor aún, echarles ácido sulfúrico a la cara. Sería divertido ver sus expresiones de dolor y de horror. Lo malo que no tengo una botella de eso cerca de mi. Sería divertido torturar a la gente con ácido sulfúrico. Si, ideas locas y sádica cruzan mi mente, pero nadie lo sabe. Nadie sabe que es lo que pienso, y eso, es lo que me caracteriza principalmente como una psicópata. Mis pensamientos retorcidos y enfermos

-Señorita Anderson, la cena ya está servida. Su madre me pidió que le dijera que bajara a comer-La voz de Sally sono ante mis oídos.

Era amable, si. Pero solo era para aparentar. Realmente ella odia este trabajo y todo gracias a mi padre. Mi padre es un empresario exitoso, multimillonario y uno de los más importantes de todo el mundo. Pero eso no quita que sea aún más enfermo que yo. Es un maldito mujeriego aprovechador. Acosa a Sally y ella se tiene que aguantar a sus sucios juegos por la paga. Su padre tiene osteoporosis y los gastos son enormes, ella es la única que trabaja ya que su hermano se fue a Asia por un trabajo y rara vez les envía dinero y la cantidad es escasa. Eso lo se porque la oí hablar por teléfono con su familia y vi como el desgraciado de mi padre le hacía cosas sucias en su oficina.

-Bajo enseguida Sally. Puedes retirarte-Dije mostrando mi más falsa sonrisa.

Debo aparentar con las personas que no me conocen realmente. Nadie sabe lo desquiciada que soy, a excepción de mi, claro. No tengo amigos o alguien de confianza. Soy bien aceptada en el grupo de mi escuela por ciertas personas, y por ciertas personas no. No son mis amigos, pero son mis compañeros. Se como manipularlos pero no entabló una falsa amistad con ellos. No serviría de nada y además es una pérdida de tiempo estar con gente vacía y superficial. Pero, no voy a negar esos pequeños pensamientos que he tenido de ver su cuerpo desmembrado, cubierto de litros de sangre y sus ojos apagados gracias a la muerte

ManiacDonde viven las historias. Descúbrelo ahora