Introducción

2 0 0
                                        

Hace unos 17 años, concretamente en Septiembre del 2001, mi madre rompía aguas mientras mi padre estaba siendo despedido por indignarse al no conseguir lo de la baja por paternidad.

Aunque no me extraña que no se lo hayan dado, había conseguido ese curro de mierda como dependiente de un puesto de perritos después de haber sido rechazado de los otros 15 empleos solicitados. ¿Que por qué no lo querían en ningún trabajo? Ni de albañil, ni carpintero, ni fontanero...nada de nada, básicamente porque no llegó a acabar la ESO. Papá estaba liado con mamá desde segundo, pero ya avanzada la relación decidieron dar un paso más...y pues resvalazo y embarazo. Mamá no lo supo hasta final de curso. Una semana antes de dar las notas y empezar semana santa, se dio cuenta de que había subido de peso y la regla no le bajaba, blanco y en botella, leche.

A mamá no le quedó otra que contárselo a sus padres, y ellos tan conservadores, católico-apostólico-románicos  la echaron de casa. Para ellos era la vergüenza de la familia, un desecho social. Pero papá no la abandonó. Juntaron ahorros y se fueron a vivir a un parking de caravanas.

Pero inesperadamente, a los 7 meses, nací yo. Debía de tener tanta prisa por salir, que compliqué las cosas durante el parto. Al final salimos los dos, mi hermano Jess  y yo. Nuestros padres no sabían que eramos dos hasta que ese día, el 22 de Septiembre vieron que estabamos unidos por el costado, la operación duró horas y horas hasta que finalmente nos separaron en dos.

Pero si esto te parece alucinante espérate a saber lo que pasó cuando mamá se estaba muriendo. El perro asqueroso y mugriento de mi padre se le ocurrió la brillante idea de pasar de robar en supermercados a robar en las casas de los más adinerados, no podía hacer otra cosa que cagarla una y otra y otra y otra vez.  Tenía que ser justamente el multimillonario Sergio Bolton. Ese tío era el hombre más bondadoso y amable de la ciudad, pero claro, como Papá le había quitado la novia al hijo, este no daba un peso por nuestra familia.  Supongo que pensareis que qué raro que no le fuera con la verdad por delante, y es que no nos quería perder a Jess y a mí. ¿Qué  como lo hizo? Fácil, solo a el se le podría ocurrir salir a las 9 de la noche y decirle a los guardias que necesitaba entrar para recoger unas azaleas del jardín, que estaba preparando una sorpresa para su mujer y que le habían olvidado las flores. Ya, lo raro es que les colara...supongo que pensarían, pobre hombre tontito.  Pues el tontito no solo les robó, sino que cuando escucharon ruidos y vieron a mi padre robando, gritaron, y este disparo con una pistola que había en la caja fuerte. Los residentes murieron sin excepción, al igual que mi madre en aquel preciso momento. No podía ser fichado por eso, eso no era un robo tonto, era el asesino de  la mansión de Hollywood Hills.

La noticia no tardó en salir en la prensa, y menos después del incendio provocado para tapar huellas. Al día siguiente, mientras lloraba la muerte de mi madre en aquella vieja caravana, se dispuso a leerle el periódico, negando su muerte, el BREAKING NEWS L.A.  abría su portada con  "Incendio calcina la mansión Bolton y a sus residentes, solo un superviviente". Entonces, su cara se volvió pálida, y siguió leyendo para ver quien era ese o esa que se libró de las llamas inexplicablemente.  [...Elisabeth Bolton, la hija pequeña de 2 años, se había escondido en el sótano al escuchar los disparos, los bomberos cuando la encontraron, la creían muerta, pues con lagrimas en los ojos, se encontraba inconsciente dado la cantidad de humo inhalado. Un médico la está atendiendo en estos momentos, y afirma que se recuperará en un par de días...Ahora Elisabeth está sola en el mundo, sin herencia, pues era destinda para el primogénito, Ron Bolton, hayado muerto de un disparo al igual que su padre. Será enviada a servicios sociales a menos que algún amigo de la familia solicite su cuidado...] Y pam, la bombillita de papá se le encendió. Conocía a gente, y falsificó una identidad, se cogió un poco de ropa cara, y fue a por la custodia de Elisabeth. Cómo un hombre tan galán y puesto no iba a ser de fiar...

Tras conseguir la custodia de Eli, buscó por una casa no demasiado grande para vivir todos juntos y que el dinero se pudiera distribuír para al menos un par de años. Con mamá no pudo hacer mucho, informó a las autoridades como buen ciudadano de que había encontrado una mujer muerta por los bajos fondos. Ellos se encargaron de publicar la noticia por si alguien reclamaba su cuerpo, pero nada, ni sus padres. Se habían olvidado de que era su hija, no les importaba lo más mínimo. Nunca había sabido de alguien con tanta sangre fría.

Mi padre nos creó identidades falsas a todos, por seguridad. De Jess pasó a ser Sam, de Elisabeth pasó a Amber, mi padre pasó de Adam a Harry y yo, de Alisson a Maddie. Aunque bueno, no fue un gran cambio para nosotros, eramos unos críos de 2 años y medio.

Nuestra familia, los Keller, o mejor dicho, los Furler, se muda por primera vez a otro parking de caravanas al saltar la inquietante noticia de los billetes marcados de los difuntos Bolton.

El 3 de Mayo de 2004 llegamos a San Diego.  Allí crecimos como una familia feliz, con sus pequeñas diferencias, hasta que llegó la noticia de que se seguía buscando a Adam Keller, conocido como "El asesino de fuego". Sus huellas quedaron impregnadas en el arma que sujetaba Sergio Bolton ya muerto mientras se lo comían las llamas. Su cara comenzó a aparecer por todos lados, y a pesar de su drástico cambio de apariencia, la gente comezaba a dudar de el. Asique nos mudamos a Yuma, pero la historia se repitió. Asique nos mudamos a  Puerto Peñasco, México. Luego cojimos un avión hasta O Porto, Portugal.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Apr 28, 2019 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

MUDANZASWhere stories live. Discover now