Ritual: incio

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Aquellos sueños me persiguen, esos ojos que me observan en la noche, me hacen recordarte, amiga mia me encantaria poder pedirte perdón, pero ya es tarde, ya no siento nada, no puedo extrañarte lo que debería, ludmila, se que aun me ves, desde que aquel macabro ritual dió inicio nos arrepentimos toda la vida, Era un sábado, típica juntada del finde,3:30 no lo recuerdo bien, estabamos divagando en internet sin nada más que hacer, hasta que la posibilidad de aquel juego se hizo presente.

-¿Qué es esto?-

Era una publicidad, se presentaba como "El ritual" y abajo había una frase, "¿Listo para iniciar, El Gran Ritual Escarlata?

-¿Hmm, lo probamos?- pregunta ella

-Ludmi las publicidades nunca son buenas, debe ser algun virus-

Pero ella en su terquedad, y me terminó convenciendo para entrar, lo hicimos y la página pedía un registro, luego de eso un mensaje nos salta en la pantalla, "muchas gracias por iniciar en el Ritual, iremos lo más pronto posible, sin embargo, el mismo no está completo la llama debe ser encendida",y de la nada el navegador se cierra, yo naturalmente me asuste.

-¿Solo eso? alta cagada, menciona ludmila, que tenía altas expectativas.

-uh mejor me voy despidiendo de mi computadora-

Lo tomamos como una joda, y el resto de la noche nos la pasamos haciendo nada, olvidando la soporífera experiencia que supuso en ese momento.

Los días pasaron y ya me había olvidado de aquella página. Una tarde estaba caminando para llegar a la facultdad, pasando por la avenida, vi una gran carpa roja, "eso no estaba ahí ayer", pensé, me acerco, miro hacia arriba y en un enorme cartel decía "El Ritual" durante ese momento recordé, mas no le di mayor importancia, debe una mera coincidencia, me repetía intentando convencerme a mí misma, aquel circo estaba en mi ruta habitual, así que todas las mañanas lograba ponerme nerviosa, con sus tonos rojizos y negros, 2 grandes antorchas con un fuego rojizo, y nunca estaba abierto, eso me parecía raro, ya estaba ahí hace unas semanas nadie entraba, nadie salía. Sabía que algo raro pasaba, mi curiosidad no daba mas y decidi finalmente acercarme, me quedé ante las enormes puertas durante unos minutos, de pronto una fuerte voz ronca empieza a hablar entrecortadamente, "el ritual, dar inicio, consecuencias",todavía me acuerdo bien ese susto no me lo olvido mas. Fui al piso de ludmila,que se encontraba a escasas cuadras de aquel lugar, me quede apretando el timbre incesantemente, durante 10 minutos mientras temblaba sin parar.¿No estaré alucinando? escuche esa voz fuerte y claro, me empeze a cuestionar demasiado, de pronto siento que alguien me toca el hombro,

-¿Ayelen?, ¿Estas bien amiga? estas re palida-

Era ludmila parece que había llegado del trabajo.

-Veni subi boluda- me dijo preocupada. Entramos a su apartamento

-¿Que te paso?- me pregunta,

-¿Te acordas de esa pagina?- le digo con una respiración acelerada.

-¿Que pagina? da, ¿Esa publicidad de mierda?-


-Hay una carpa en la avenida, nadie le presta atención-

-¿Me estas jodiendo? nunca paso por ahi, Ayelen salgamos un rato-

 -¿Que pagina? da, ¿Esa publicidad de mierda?-

-Hay una carpa en la avenida, nadie le presta atención-

-¿Me estas jodiendo? nunca paso por ahi, veni salgamos un rato-

  Pareció creerme sin cuestionarme, acepté su propuesta sin más, solo queria despejar un poco la mente, caminamos hacia la costanera, era invierno, los dias terminaban muy rapido para mi gusto, no fui a la facultad ese día, pero ya no me importaba.

Llegamos a la costanera, estaba bastente tranquilo, por no decir que no habia nadie, estaba despejado, sin embargo habia una neblina no muy densa, una pequeña brisa, todo lograba relajarme. Continuamos caminando por un tiempo sin hablar para nada, vimos un banco bajo un farol que irradiaba una tenue luz.

-Que lindo lugar- comenta ludmila.

-Vamos a sentarnos, ya caminamos mucho-

-vaga de mierda apenas caminamos unas cuadras-

-Caminé durante todo el día, gracias-

Cansada, me acosté sobre su regazo.

-Gracias, te quiero mucho-

Creo que durante ese momento me sonrojé, ya no me acuerdo, la situación me dejó bastante tranquila, iba a contarle lo que sentía, iba a hacerlo, pero la luz se apagó.

-La puta madre- se quejó ludmi.

-ay no veo nada-

-Vení aye, busquemos otro banco-

Medio triste, abandoné el banco seguimos caminando por la costanera, no se veía una mierda, la niebla no ayudaba, aun así continuamos. El ambiente comenzó a sentirse más pesado, la niebla se seguía esperando.

-Me cuesta respirar, lu-

-A mi también, ¿Qué está pasando?-

LLamas rojas empezaron a surgir del suelo. figuras macabras e inhumanas se veían, aquella ronca voz se vuelve a escuchar.

-Ay niñas, no me hicieron caso, no dieron inicio al ritual, me veo obligado a iniciarlo yo, sin embargo, una vida es requerida-

-¿Quien mierda sos?- pregunta ludmila con una respiración dificultosa.

-El anfitrión, ustedes no hicieron lo debido, ignoraron lo que no se podía ignorar, ustedes pidieron al ritual, yo en mi posición de anfitrión, me veo obligado a que los participantes hagan lo que tengan que hacer, normalmente soy bastante amable, pero su ignorancia me corrompió. En fin, mueran-

El anfitrión chasqueó los dedos, aquellas aberrantes criaturas se acercaron a nosotros, cargaron sobre nosotras, Ludmila intentó pelear, sin ningún resultado, le quebraron las piernas. Un grito de agonía inundó la calmada costanera, yo estaba tan aterrada que nada pude decir. La situación era muy horrenda, no entendia nada, bloqueada, había perdido todas las esperanzas de vivir.

Ludmila, en el piso desangrándose, miró hacia el anfitrión y suplicó.

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⏰ Última actualización: Apr 20, 2019 ⏰

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El ritual escarlataHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora