En una de estas estamos mi bisabuela (abuelita para abreviar) y yo en la cocina, habiendo acabado de comer, cuando ella sale para llenarle el plato a Tiza (la perra; que conste que yo no le puse el nombre). Se agacha para dejárselo en el suelo, y cuando la perra se acerca le dice "¡A comer, que el amor no existe!"
Naturalmente me partí el culo un poco y pensé "esto tengo que twittearlo", y bueno, en Twitter aún no está, así que ale, besis.
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Absurdorium
Short StoryRecopilación de sueños, ocurrencias e improvisaciones que, como mínimo, me parecen interesantes.
