PRÓLOGO

11 1 0
                                        

A todos en algún momento nos pica la curiosidad sobre algo. Eso nos conlleva a la investigación, y a veces, nos dirige a una posible pero indeseada muerte. Los humanos, pensamos que todo lo que se nos muestra siempre tiene que ser real porque si lo estamos viendo es porque es la realidad. Sin embargo, un pequeño porcentaje de nosotros somos capaces de abrir los ojos y ver mas allá de esa supuesta realidad que se nos permite ver.

Aquí viene mi consejo, pues no siempre tienes que investigar todo lo que te parece extraño, ya que esto puede o bien destrozarte, o bien enseñarte algo totalmente indeseado. Si vas a investigar algo, que sea de una forma meticulosa. Debes de ir con total precaución de no meter la pata, y abstenerte a las consecuencias que esto puede traerte. Podrías traumarte, o incluso acabar en sitios donde no querrías ir nunca. Creeme, quien avisa no es traidor.

Quizá con esta historia podréis entender a la perfección ese refrán de: La curiosidad mató al gato.

Esta pesadilla contada desde una perspectiva en primera persona os advertirá de los peligros que puede haber más allá de lo desconocido. Un inmenso infierno, oculto por los superiores pero presente en todos los lugares.

No te fíes de tu realidad.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora