Kiev, Minsk, Moscú
Nadie en Tallín recordaba el último invierno de nieve blanca. La lluvia se volvió pesada y gris cubriendo Europa de polvo. Las nubes plomizas se arrastraban cada día sobre el continente, tan poblado pero despojado de humanidad.
Riga, Kalmar, Malmö
Por las noches, de las ciudades emergían cúpulas de luz y polvo, visibles solamente desde los campos donde el hollín amenazaba con llegar.
Viena, Praga, Varsovia
Ya nadie confiaba en otra fuerza que no se pudiera demostrar, nadie soñaba aquello que se alejaba de la lógica. Al aferrarse a las máquinas, los seres humanos perdieron gran parte de si mismos.
⬡ ⏣ ⬢ ⏣ ⬡
Pero en Tallín algunos seguían imaginando, con más o menos medios.
Las máquinas eran sólo compañeras de aquellos con dinero y, por tanto, poder en aquel mundo.
Los humanos solo acataban órdenes y confiaban en un momento mejor. O en un lugar...
Y así el profeta Maltsvet había comenzado a reunir a estas familias que soñaban sin razones ni certezas, y confiaban en un barco de papel para llegar al lugar donde todo sería mejor.
Crimea.
Maltsvet marcharía aquel verano desde Lasnamäe con su Navío Blanco.
⬡ ⏣ ⬢ ⏣ ⬡
En el distrito al que llegaría el barco vivía la familia de Mati, hacinados en un pequeño piso compartido. Su padre y hermano más mayor trabajaban mientras el resto buscaban su oportunidad en alguna fábrica donde no sustituyeran todavía a los trabajadores por máquinas.
Maakri, Keldrimäe, Juhkentali
Por el día, Mati no encontraba trabajo en ningún lugar cerca de Lasnamäe.
Y por la noche, Mati lloraba y soñaba con un lugar mejor.
Lasnamäe
El Navío Blanco llegaba a Tallín. Remontaba el río hasta atracar en el distrito y los pasajeros embarcaban cargados con su más pura esperanza.
Copenhague, Ámsterdam, Londres
En las noches comenzaron a oirse gritos en los camarotes.
Coruña, Lisboa, Gibraltar
El miedo de los pasajeros iba ocupando cada vez más espacio entre las paredes blancas.
Palermo, Constantinopla, Odessa
En la noche, el Navío Blanco alcanzó la tierra prometida.
Crimea
Pero en la oscuridad no era más que otra red de cúpulas de contaminación lumínica.
Trampas de hollín y polvo a las que habían llegado, engañados, sus nuevos trabajadores.
Mati despertaba.
No confiaba en Crimea, ni en Maltsvet, ni en que hubiera algún lugar mejor.
No podía demostrarlo, pero era lo que le decía su lógica; aquello en lo que empezó a creer.
⬡ ⏣ ⬢ ⏣ ⬡
El barco nunca llegó.
Albu, Ahula
Se extendieron los disturbios por los campos del condado de Järva.
Mati también participaba. La ciudad se había portado mal con él. Nadie le quería allí. En el campo tampoco.
No luchaba por ningún bando de la humanidad, sino por ella misma y contra todos.
Arrojó un tarro de destilado de patatas fermentadas a modo de bomba incendiaria.
Pero nada tenían que hacer, ni él, ni los campesinos de la revuelta, mientras se enfrentaban contra los amigos de las máquinas y sus armas de fuego.
Nadie sabe a qué ciudad se llega cuando uno muere.
YOU ARE READING
Crimea 1861 ⏣ DESAFÍO CALEIDOSCOPIO
Science FictionUna nueva aplicación de RV propone a los escritores un nuevo reto: 6 niveles de experiencias completamente distintas a lo que cualquier persona se haya enfrentado antes. ¡Jugadora @HyggeSolveig acepta el Desafío Caleidoscopio! ⬡ ⏣ ⬢ ⏣ ⬡ Mati nun...
