Este verano (3 de julio) cumplí 16 años. Según mi madre este va a ser o el mejor año de mi vida o el más difícil.
Supongo que me toca pasar por el primer beso, la primera relación, la primera fiesta salvaje... O almenos así nos lo pintan en todas las películas.
Me llamo Julia y vivo en Los Angeles (California) con mi madre, mi padre, mi hermana mayor y mi hermano pequeño. Este es mi diario.
Mañana empiezo las clases y es lo último que quiero hacer, se estaba tan bien todos los días de la casa a la playa y de la playa a casa, lo único bueno es que mi amiga Gia vuelve de Estocolmo y nos veremos por fin.
Probablemente Gia sea mi mejor amiga, nos conocemos desde hace como dos años, pero dos años intensos: nos maquillamos por primera vez juntas, usamos tacones para el instituto por primera vez juntas, nos bajó la regla por primera vez el mismo día... Digamos que lo hacemos todo juntas, excepto el primer beso, ella es tan afortunada... Yo simplemente no he tenido la ocasión.
***
Estoy super emocionada por reencontrarme con Gia!
Ya veo el instituto por la ventanilla, quizá por aquello que dijo mi madre, quizá por aquello que dijeron todos, estoy muy nerviosa, más que de costumbre, más que otros años (que yo recuerde). Me tiemblan las piernas y me sudan las manos, creo que voy a vomitar y quiero dejar de escribir, pero no puedo, y el boli se me resbala, pero no cae.
Ya hemos parado y no veo a Gia, el año pasado solía esperarme en la puerta para entrar juntas ¿Continuará con la tradición? Lo mejor será esperarla hasta que suene la campana, mientras tanto le escribiré, espero que venga...
El parking se empieza a despejar de gente y sigue sin estar aquí, a lo mejor le han retrasado el vuelo, o está ya dentro, no responde a los mensajes. ¿Cómo es posible que no responda a mis mensajes si se pasa el día pegada a su smartphone? Lo mejor será que entre, pero no lo haré, no hasta pasados unos minutos.
Se me ha hecho super tarde y el nuevo profesor me odiará pero no quiero entrar, no puedo, no me siento capaz, tendré que afrontar todo de nuevo. Supongo que es la vuelta al instituto, pero nunca había sido así antes, era más fácil. El único obstaculo era la pereza y ahora, ahora había más, mucho más.
Por fin entré, los pasillos estaban vacíos, no quedaba nadie, las aulas llenas y las puertas cerradas. Antes de ir a clase me dirijo a mi taquilla, no sé porqué, la nostalgia del año anterior, a lo mejor.
Cierro los ojos y me apoyo en ella, es el primer día de madrugar tanto y los nervios me han afectado, me siento bastante abrumada.
Derrepente oigo una voz: "¿Pasando el rato?" abro los ojos de golpe, menudo susto, se me había cortado la respiración cuando veo que ante mí está Riley, entonces le dedico una risita de paciencia.
"¡Cómo te ha cambiado la voz!"
"Si verdad, por fin, yo también me lo noto"
¡Tontorrón!
"Sabes, las clases comienzan a y diez, no a menos veinte"
"¡¿Son menos veinte?!"
"No, te estaba tomando el pelo, pero está claro que no vas a empezar las clases con un buen pie, son exactamente y veintisiete"
"Casi me da un infarto, inútil"
Finalmente entro en clase, Gia no está, ¿Qué le habrá pasado? Quizá esté enferma...
Durante los cinco segundos en los que reviso dónde se encuentra Gia la profesora ya me había echado la mirada más heladora que he visto jamás.
"Buenos días, disculpe por el retraso, he tenido un..." la mujer me interrumpe descaradamente.
"Siéntate de inmediato. Nombre y apellido por favor." dice en tono severo, su voz es tan rígida que la siento como pequeñas puñaladas en el estómago.
"Julia Clark" digo, casi balbuceando.
"¿Julia Stephanie Clark?"
"Sí, profesora" me echa otra mirada diavólica y luego mira la pizarra, dónde ponía en letras mayúsculas y claras "Señorita Ross", trago saliva.
Mis primeros cinco minutos aquí y ya es un infierno, no quiero ni imaginar cómo continuará.
Veo como escribe de todo en el registro, me temo lo peor.
Lo único que puedo hacer ahora es respirar ondo y asumir que esa mujer tiene el martillo de Thor y no tiene ninguna duda en utilizarlo, asumir que no puedo volver atrás, entrar en clase a tiempo, sentarme en última fila y pasar desapercibida toda la clase, y TODO EL AÑO.
Me toca sentarme en primera fila, justo delante de la señorita Ross, ¿o debería decir el demonio en persona?
Por fin levanta la vista, sus ojos me golpean como una puerta de cristal.
"¿Necesitas una iluminación divina para sacar el libro o te basta con una conexión neuronal?" la clase ahoga una risita.
Me giro, no conozco a nadie, ni a una sola persona, ¿Dónde me he metido? Claramente donde nadie me quiere.
"¿Y bien?" continua la profesora.
"Sí, profes- señora Ross, lo sacaré en seguida" la mirada atenta de la clase y sobretodo la de la profesora me causa tanta angustia ¡No tengo ni idea de que asignatura toca! Tengo el horario planificación en el archivador, pero como lo saque me matará, intento atisbar algún libro en las mesas cercanas pero están abiertos y cubiertos de cuadernos, estuches y materiales varios.
No puedo hacer el ridículo así en mi primer día de clase, no por favor.
Todos estos pensamiemtos suben a mi cuello y las lágrimas a mis ojos, pero no puedo llorar, no puedo por muchos motivos: no puedo llorar porque la profesora me regañará, porqué se reirá de mí, porque se reirán de mi los de clase, porque se burlarán de mí, porque me la tendrán guardada, porque tendré esa etiqueta, porque daré cierta imagen... En resumen: porque es el instituto.
Miro fijamente a los ojos de la profesora, intentando no romper a llorar allí, en su cara, y justo antes de comenzar a hablar oigo una voz por detrás que susurra, tan bajo que apenas la oigo.
"Economía"
Entonces cierro la boca en una sonrisa, entre amable y soberbia.
Me giro hacia mi mochila a coger el libro y de paso curioseo quien es mi ayudante misterioso.
Me topo directamente con unos ojazos y una sonrisa amigable. "Gracias", le susurro, en realidad intento susurrar tan bajo como él, pero mi voz no alcanza así que ningún sonido se emite, espero que sea bueno leyendo los labios, con los labios que tiene...
Finalmente saco el libro y casualmente lo abro en la página correcta. ¡Parece que las cosas empiezan a irme mejor!
Sobreviví a dos horas de la diabólica y voy al almuerzo.
Gia tampoco está aquí, trato de encontrar a Riley pero por detrás me llega alguien antes, es el chico de la clase.
"Hola, Julia Stephanie"
"Sólo Julia por favor"
"Está bien" dice con una risita
"¿Y tú eres?"
"¿Qué más te da?"
"Está bien, te llamaré 'chivato misterioso de economía' " digo, cuando conozco a gente nueva sola me comporto en un modo un tanto extraño...
"Tú ganas, soy Mickey"
"¿Michael?"
"Bueno, sí, Mickey"
"No me esperaba eso para nada"
"¿Qué te esperabas?"
"No sé, Christian o Jesse o... No sé" digo con una risa nerviosa.
"¿Con que Christian?"
"Jaja sí..." ¡Qué incómodo! ¡Tierra tragame!
"¡Juliaaa!" ¡o Riley salvame!
"Me parece que te llaman por ahí Stephanie" y menos mal, sonrío con aspecto irónico.
"Eso parece. Espero verte pronto Christian"
"Yo también" dice riendo con paciencia mientras yo me marcho.
"¿Quién era ese?" dice Riley con aspecto entre molesto, celoso y sospechoso.
"Un chaval que he conocido en economía"
El resto del día fue bastante normal, no más profesores totalmente odiosos, no más tíos guapos hablando conmigo, y sobretodo, nada de Gia.
Lo bueno fue que durante las otras horas cumplí mi objetivo: me senté al fondo y pasé desapercibida.
Ahora estoy en casa ya he comido y he hecho los deberes, sí, hay deberes el primer día.
Derrepente mi hermana irrumpe en mi cuarto.
"¡Julia! ¿Qué tal el primer día de clase?"
"Bien, ¿Qué tal el primer día de universidad?"
"Bah, nada del otro mundo. Sólo he venido a por algunas cajas que dejé ayer, pero como la Uni está tan cerca vendré a menudo, así que quiero que me cuentes todo"
"Claro, como quieras", obviamente no le voy a contar todo, le contaré los cotilleos de los demás, los míos... Veremos.
"¿Y bien?"
He estado un rato contandole todo con detalle, todo lo de Gia, el cambio de Riley, la profesora y lo de Mickey, total tampoco es que me guste.
Después he cenado y ahora estoy en mi cuarto, tumbada en la cama.
He estado escribiendo a Gia, pero sigue sin responder, estoy bastante preocupada por ella, si hubiera respondido sería distinto, incluso si no hubiera sido con una explicación, solo un "ok" o un "❤".
La conclusión del día es que este curso va a ser muy difícil. No conozco a casi nadie en el instituto, y la gente con la que antes quedaba ahora ni me saluda. Los únicos amigos que me quedan son Riley y Gia, si es que aparece, y, bueno, ¿Mickey?
Los profesores son... Curiosos y los libros complejos, muy complejos.
Esperemos que pase rápido y que conozca a más gente.
En fin, lo que sé es que no quiero ganar este juego si puedo jugar a mi manera.
ESTÁS LEYENDO
¿Quién eres?
RomanceJulia es una chica de 16 años que se enamora de la persona menos esperada. Sólo diré que este romance californiano no es uno ordinario...
