Mi cabello estaba regado por toda la almohada mientras que mis piernas estaban enredadas en las sabanas. Quería hundir la cara en la almohada, la luz del sol empezaba a filtrarse a través de la ventana aunque me rehusaba a moverme, necesitaba dormir, y si no lo necesitaba lo quería, mucho.
- Beth.
Abrí los ojos renuente y mi visión cayó en Ignacio.
- Hola - dije con voz soñolienta.
- Regie me dejó entrar.
- Voy a patear su trasero entonces - murmuré.
Me incorporé a la vez que metía mis manos entre mi cabello enredado y lo hacía lucir medianamente presentable.
- ¿cómo está Astrid? - le pregunté haciendo un esfuerzo por enfocar mi mirada en él.
- ¿Está aquí? - preguntó tratando de ocultar su confusión.
- la traje anoche con Samuel. Estaba como una cuba a las 10. Casi se transforma - solté antes de pensar que no todos debían saber los detalles de las aventuras de Astrid. - ¿Qué haces aquí?
- Mmm... Es complicado.
- Suéltalo sin rodeos - dije - me gusta dormir.
Ignacio asintió y no miré su cara mientras me iba a cepillar los dientes. Volví un par de minutos más tarde y le dije que se sentara. Comenzaba a impacientarme cuando mi hermano escogió ese momento para entrar diciendo: - ¡Astrid está muerta en el sofá!
- Si respira no está muerta - bromeé esperando que Astrid estuviera respirando.
- ¿qué hace en nuestro sofá?
- Hay cosas que es mejor no saber. Ayuda a Regie con el desayuno.
- ¿Desayuno? Es hora de correr - Miró a Ignacio y le preguntó - ¿Vienes?
Ignacio soltó un sí y caminó detrás de mi hermano, metí mi cabello detrás de mis orejas y salí a buscar a Regie. Necesitaba hacer hablar a Ignacio. Algo estaba pasando y ese algo no era nada bueno.
YOU ARE READING
Miedo
WerewolfCuando el mundo que te rodea lo único que hace es espantarte. No tienes mucha prisa por salir del cascarón. Pero cuando la vida te pone decisiones difíciles. Sabes que lo único que puedes hacer es enfrentar tus miedos Beth Parker tiene que elegir...
