Observo el reflejo producido por el café, como si de un espejo tratase. Pensando en un pequeño diálogo que me mantuviera ocupado mentalmente. Solo volví a la realidad para tomar un sorbo de la taza de café que estaba posada en la mesa frente a mí. "Está realmente bueno" me dije a mi mismo. Estando allí, mis ojos, evitando mirar hacia el frente, comenzaron a pasear a lo largo del coffee. Observé a las demás personas que se sentaban en las mesas contigüas a la mía, siendo totalmemte indiferentes con todo lo que pasaba a su alrededor. Noté que cada una de estas personas solo estaban enfocadas con lo que tenían delante suyo... algunos ocupados con sus bebidas o comida, otros leyendo un libro, viendo sus laptop o manteniendo alguna conversación con alguna persona a la que hubieran invitado a una taza de café para ese preciso momento. "Cada uno de ellos es un mundo, y realmente no me causa ninguna curiosidad por conocer dichos... y supongo que ellos tampoco el mío" pensé mientras soltaba una sonrisa burlona. Inevitablemente al pasear mi mirada por aquel local tuve que posar mi vista al frente, donde se encontraba ella. Solo vi sus labios, eran rosados y pequeños... realmente como me encantaban. Comencé a subir mi mirada solo para darme cuenta que ella me observaba fijamente mientras tenía el ceño fruncido.
-Oye, realmente necesito que me prestes atención. Necesito decirte algo.
-Lo siento, me distraje pensando. El café está realmente bueno ¿no lo crees?
Noté que ella no había dado ni un solo sorbo a su taza. Supuse que su café ya estaba frío. "¿No habrá querido?" pensé.
-¿No querías café? Podría pedir otra cosa si quieres...
-No vine a eso. Solo necesitaba algo de tiempo para hablar contigo.
"Ahí va de nuevo... si tan solo supiera que ya sé que me quiere decir. Realmente no quiero..." pensé mientras inconscientemente soltaba un suspiro. Le di otro sorbo al café mientras miraba a los edificios visibles al otro lado de las ventanas que se ubicaban justo detrás de ella. Me sentí incapaz de verla directamente a los ojos... sabía que sus palabras me clavarían un puñal al corazón.
-¿Qué me quieres decir?
Hubo un silencio bastante atormentador. Vi que a ella le costaba cierto esfuerzo hacer que las palabras salieran de su boca. "¡Maldición! Por favor, no lo digas... ¡¿por qué me haces esto?!" me dije a mi mismo internamente evitando que mi cara fuese una ventana a la gran tristeza que yacía en mi mente.
-He estado pensando estos últimos días. Creo que lo mejor es que nos demos un tiempo... ya las cosas entre nosotros no son lo mismo. No creo que esto vaya a funcionar si solo eres tú quien tiene interés en sostener esta relación.
Hubo un ambiente terrible. Sentí que mi corazón paraba de latir mientras mis entrañas se revolvían de manera violenta. Finalmente, ella dijo sus palabras, y fue contra mí a quien las apuntó. Sentí un nudo en la garganta, pero aún así fuí capaz de responderle
-¿Estás segura de esto? Podriamos darnos otro intento.
-Sí, estoy segura...
-¿Hice algo mal? Te prometo que no lo volveré a hacer.
-No, no eres tú el del problema... soy yo.
-¿En serio lo pensaste bien?
-Sí, y por ahora solo quiero estar sola... entiendo como te podrías sentir, pero nadie es indispensable para nadie. Pero quiero que sepas que ahora cuentas con una amiga.
La llamé "mentirosa" en mi mente. Hice un inmenso esfuerzo en evitar llorar... pero cada vez que la veía algo me impulsaba a hacerlo. "Es tan hermosa... ¿alguna vez lo pensé antes? Realmente no lo sé..." pensé cuando la vi por última vez. Después, me adentré tanto en mis pensamientos que no me di cuenta en que momento ella decidió irse. Cuando otra vez caí en la realidad, miré a mi alrededor y muchas de las personas que estaban allí se habían ido... ya era algo tarde. Me di cuenta que la taza aún seguía allí, y aun tenía café. Decidí darle un último sorbo antes de retirarme de aquel local.
-Ugh... sabe horrible.
[Fin]
