Me costó unos minutos reaccionar al sonido del teléfono. Esta vez, el tono de llamada al que tan acostumbrado estaba, me molestaba más que nunca. Ahora, la canción que permanecía como único recuerdo en mi cabeza desde que desperté en este oscuro y sucio callejón, me era total y absolutamente desconocida.
Ni siquiera después de levantarme de allí, de vivir una nueva vida intentando justificar mi gratuito lavado de cabeza, y escucharla por primera vez en mi desconocida habitación de mi desconocido apartamento de Seattle, me había resultado tan extraña como ahora la manera en la que Robert Plant defendía en cuerpo y alma este "Immigrant Song".
Cuántas veces habré intentado descifrar, sin éxito alguno, por qué esta canción es lo único que me acompaña desde renací en este lugar.
Aturdido, por fin logro mandar una señal a los músculos de mi brazo para que despierte y coja el teléfono que lleva, a mi parecer, una eternidad sonando. Incluso después de meter la mano en el húmedo pantalón vaquero y ponérmelo en la oreja, era incapaz de despegar la vista del húmedo callejón que tenía al frente, el cual se encontraba total y absolutamente en las mismas condiciones en las que aparecí. Frío, húmedo y sombrío.
-Dani... -mi voz sale de manera entrecortada de mi garganta.
-Joder, Aiken. ¿Cómo mierda se te ocurre? – la oigo suspirar desde el otro lado de la línea. Casi consigo verla andando de un lado a otro del apartamento donde la dejé, con sus largos rizos despeinados balanceándose sobre su espalda, mordiéndose las uñas con nerviosismo y sus ojos marrones llenos de ira.- ¿Dónde estás?
-Dani, no...
-Ni se te ocurra, chispas. Debería estar ahí contigo, y lo sabes. –no digo nada, pero sé que lo sabe. Sé que ella solita ha conseguido hilar lo que está a punto de ocurrir, y sabe que no la dejaría sola por nada del mundo si no hubiera averiguado algo y, sobre todo, si no fuera arriesgado.
-Es peligroso que estés aquí.-consigo mascullar.
-Sí, para ellos. – su tono no era burlón, precisamente, pero consigue sacarme una pequeña sonrisa en forma de media luna en la cara.- ¿Han llegado ya? -suspira. Efectivamente, ha conseguido averiguar de manera impecable la situación.
-No tardarán.
Apenas logro terminar de pronunciar esas palabras cuando tres hombres cruzan la esquina del callejón. En menos de un minuto la lluvia me deja descubrir al hombre que, al parecer, lidera el grupo y, por ende, al hombre al que llevo esperando más de un año...
El hombre que mató a mi padre.
KAMU SEDANG MEMBACA
powerfulminds
Fiksi Remaja"-Ni se te ocurra, chispas. Debería estar ahí contigo, y lo sabes. -no digo nada, pero sé que lo sabe. Sé que ella solita ha conseguido hilar lo que está a punto de ocurrir, y sabe que no la dejaría sola por nada del mundo si no hubiera averiguado a...
