Siento algo de luz en mi cara desde hace un rato, sé que ya comenzó el día pero me niego a levantarme de la cama. Siento que empieza a vibrar mi celular y molesto me apuro a atender la llamada. Es Mauro.
- ¿Eu?
-Ché ¿como andás?
-Todo bien, ¿y vos?, ¿No tenés nada mejor que hacer a esta hora?- contesto molesto.
-Aahhh calmáte que te llamo por un tema puntual.
-Decime.
-"El Dto" te anda buscando, creo que quiere que le termines de pagar lo que le debes.
Hago un sonido de molestia y cierro los ojos. Suspiro al pensar que nunca me voy a quitar a ese hijo de puta de encima. Mauro se da cuenta de mi reacción y me dice:
-Lo sé loco, lo siento. ¿Vas a aceptar?
-¿Tengo opción?
-Parece que no. Dejáme investigar bien donde lo vas a ver y te mando la info por Whats App.
-Gracias boludo.
Cuelga y me quedo pensando, con el movil todavía pegado a la oreja, tengo que hacer algo para sacarme esta frustración.
Salgo a caminar y después de un rato me siento en una banqueta, frente a una tienda. Pasa un niño con su mamá, luego una chica que levanta levemente la mirada de su celular cuando se da cuenta de que la observo. Retiro la mirada para que no se sienta incómoda. Nunca me ha gustado hacer sentir mal a las mujeres. Que pedazo de porquería soy, digo eso cuando le cause el dolor más grande a mi madre al irme del país sin deirle nada. Me quedo pensando y después de unos minutos la chica sale bebiendo un Red Bull, esta vez me sonríe de lejos. No hago lo mismo, no reaccioné rápido, no supe como actuar, cuando me dí cuenta se había ido.
Whats App de Mauro L. :
Calle Fernando Celada, 7 barrio de Xochimilco, 14350, México. Mañana a las 10:00 pm. Esperá el tiempo necesario. Ve solo.
Mauro siempre ha sido el intermediario. Le ayuda al "Dto" a fijar sus negocios. Es buen pibe pero me da mucha desconfianza, posta espero que no se meta en un quilombo un día de estos.
Al día siguiente en el lugar acordado:
Espero recargado en una pared con graffiti de la calle del encuentro, la noche está en completa oscuridad, debí traer una campera más gruesa, me esta calando el frío. Son las 10:07 pm cuando veo llegar de un lado un carro gris algo viejo y del otro lado una camioneta negra más reciente, no tengo salida. Entendí entonces porqué eligió el portón número 7 de esa calle. La casa del 7 quedaba justo a la mitad de la calle. Me quería acorralar por ambos lados.
Se bajan dos wachos de cada auto y me percato de que unos más se quedan dentro. Todos son mayores que yo, creo solo uno es más o menos de mi edad, aun que las luces apuntando a mi cara no me dejan ver claramente el interior. Se baja "El Dto" de la camioneta negra, me separo de la pared e intento no parecer intimidado.
-¿Que onda wachin?- Habla el jefe. - ¿O debería llamarte Wos?
-¿Que hay?- respondo nervioso- querías verme.
-Sí, he decidido liberarte de tu deuda si me hacés un último trabajo.
Me sorprende mucho su propuesta, veo mi oportunidad de escapar de él de una vez por todas, solo tengo que hacer una última cosa.
-¿No te interesa?- pregunta al ver que me tardé en responder. Me apresuro a contestar.
-Me interesa, pero tenés que darme tu palabra de que ésto será lo último. No quiero volver a prisión por culpa tuya.- No sé de donde me salió el valor para contestarle así sabiendo que estoy solo y el trae toda una tropa. Tal vez haya sido el coraje o será porque en la calle me enseñaron que a los jefes se le escupe en la cara.
