Empezaba un nuevo año en el instituto Black Devon. Cada año que pasaba era igual, igual de aburrido. Pero este no, este año tenía algo diferente...
Esa mañana del 19 de septiembre, antes de entrar a mi primera clase, mi mejor amiga Julie me entretuvo en el pasillo (ella de cháchara cómo siempre), contándome su impresionaaante viaje a Australia.
Julie era de esas chicas a las que le gustaba presumir, y no la juzgo, ya que ella no tiene la culpa de que su vida sea más emocionante que la mía.
De la nada, Julie se quedó muda, observando detenidamente un punto fijo detrás de mí.
Miré curiosa a mi amiga y me giré lentamente, para no llamar mucho la atención (aunque conociéndonos a ella y a mi, eso sería difícil).
Mi mirada quedó clavada sobre un despampanante culito...(Si culito.. todos tenemos prioridades). Me gire a mirar a Julie, que casi babeaba.
-Julie... ¿Quien es ese culito...? o sea.... ¿chico...? - Me sonroje levemente, y Julie por fin me miro y sonrió pícara.
-Ese, amiga mía, es mi futuro marido. -Dijo sin cortarse, en sus palabras no había vergüenza.
El despampanante culito hablaba con uno de los chicos más desagradables de mi clase, Víctor Meals, el típico quarterback, con sus cacho músculos y su sonrisa desafiante.
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La siguientes tres horas las pasé pensando en el culito lindo. Julie me guió hasta la cafetería y nos sentamos en la mesa que fue nuestra el año pasado.
- Mill, ya se como se llama el Culito lindo. - Dijo emocionada
Julie sacó su teléfono y me mostró el Instagram del Culito lindo.
- Collin Trivianni. - Leí en su perfil. -16 años, fack -susurré.
- Yo a ese me lo tiro - dijo Julie mirando las fotos.
Julie podría tener una oportunidad con Collin, era guapa, alta, madura... no aparentaba estar en tercer curso. Su pelo negro ondulado y sus ojos color hielo captaban la mirada de cualquier chico. Además de tener las perfectas medidas 90/60/90. Su dinero también era parte de su personalidad, con sus perfumes y ropas caras...
En cambio yo, era un metro sesenta escaso, y aunque ella envidiaba mi pelo rubio, a mí me hacía sentir más pálida de lo que ya era. Lo positivo de mi cuerpo eran mis anchas caderas, aunque no era suficiente para atraer a tantos chicos como Julie.
Seguimos mirando sus fotos, y en una de ellas encontramos a un Collin pequeñito, que me llenó de ternura...
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Obsesiva
Short StoryTernura, Amor, Odio, Tristeza...Obsesión. Eso es lo que siente Millie al ver al nuevo Collin Trivianni al llegar a bachillerato. Una historia de obsesión comienza en el primer momento que ve a Collin. - Si se fijara en mi... Historia compartida co...
