"Furuya no corras delante de mí!"
Cuántas veces había escuchado esa frase en los campos de entrenamiento?, ya había perdido la cuenta de esa incesante voz escandalosa que siempre iba a su lado, molestándole, retándole, llegando ser (muchas veces) fastidiosa, por lo que simplemente le ignoraba.
"Yo obtendré el número del As!"
Inmediatamente ese chico alocado salía corriendo por su llanta e iba al campo de entrenamiento. Pero él no podía quedarse quieto ante ese reto, el espíritu competitivo de su compañero se le impregnaba hasta la última célula de su cuerpo y, en modo de respuesta silenciosa, también salía a correr junto a él, haciendo que terminen en una carrera sin ganador.
"Furuya! Acompáñame a ir por las bebida!"
Tan exigente... tan terco...
No podía decirle nada así que solo le seguía, también iban juntos (a veces con Haruichi) a las aulas, al comedor, a las duchas, a los vestidores, además de ir tras Miyuki al mismo tiempo.
"Pero qué somos?"
Constantemente discutían, aunque el 99.99% de las veces era un monólogo de Sawamura en donde decía lo mucho que le desagradaba Furuya, sin embargo andaban juntos de arriba a abajo. Eran rivales o amigos? O simplemente su relación era como caminar en una cuerda floja, manteniendo el perfecto equilibrio sin llegar a ser ninguno de ellos: solo dos desconocidos que, por diferentes circunstancias eran compañeros de equipo.
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Había llegado a Seidou buscando un lugar al cual pertenecer, buscando la aceptación de un equipo, buscando quien pudiese atrapar sus lanzamientos... pero encontró algo más, encontró personas increíbles a las cuales respetaba y admiraba, personas amables pero exigentes... pero sobre todo, encontró a alguien quien no parecía molestarle su constante silencio (o al menos, a pesar de todo siempre volvía a buscarle).
Sabía que Sawamura nunca lo admitiría, pero disfrutaba pasar tiempo con él... o tal vez solo eran figuraciones suyas?
- Oye Furuya! - la voz escandalosa rosonó en el aula, se acercó a la carpeta en la que estaba y se sentó frente a él, portando esa radiante sonrisa.
- ... - su rostro se mantuvo impasible, sin embargo, estaba sorprendido de que le buscara en horas de clase para algo que no fuese referente al equipo de baseball.
- No puedes saludar correctamente?! Bueno, no importa. Ten! - y le extendió un bento celeste.
- Qué?...
- Ya te olvidaste qué día es hoy? Pues yo, Sawamura Eijun te haré recordar! - tenía un gesto orgulloso en su rostro, y señaló su pecho mientras se ponía de pie.
- Eijun kun! No deberías estar haciendo escándalo en la hora del almuerzo, mucho menos en otras aulas...
- Harucchi llegas en un buen momento - jaló al chico de cabello rosado y lo colocó a su lado.
- Espera... Eijun kun! - trató de separarse, pero le sujetaba fuertemente.
- Feliz cumpleaños Furuya!
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Acaso se podía detener el tiempo? Pues parecía que no corrían los segundos, su mundo se detuvo en ese momento, con la radiante sonrisa de Sawamura.
Amigos? Rivales? No tenía caso darle más vuelta al asunto, la relación actual que tenía con el escandaloso pitcher zurdo le satisfacía, y le alegraba. Podían odiarse y amistarse en cuestión de minutos... eso les hacía más amigos que rivales?
Acaso le era permitido ser amigo de su mayor rival en Seidou?. No estaba seguro de hallar una respuesta.
Aunque de algo estaba seguro, no permitiría que nadie más tuviese el número de la estrella.
De pronto recordó una película de comedia que no venía al caso, pero una frase, que en su momento le pareció graciosa, ahora tomaba un matiz más serio al pensar en Sawamura "Número uno en el campo y también en tu corazón".
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- Furuya! Oye Furuya! Estás escuchándome? - Sawamura agitaba su mano frente al rostro del pitcher diestro.
- Eh... - el hechizo del tiempo se detuvo y los segundos volvieron a correr.
- Te decía que como soy un buen compañero sé que te gusta el cangrejo y pues... el bento es de eso - dijo mientras aun sonreía.
- Gracias... Eijun.
- Eh? Qué dijiste? Furuya habla más alto!
- Eijun kun no lo presiones...
Su cumpleaños... Eijun fue la última persona que creyó lo recordaría. Apretó entre sus manos el bento que su compañero, amigo y rival le había entregado, y, mientras Harucchi contibuaba recriminándole el escándalo, Furuya esbozó una pequeña sonrisa. "Gracias".
FIN
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Nota: La frase "Número uno en el campo y también en tu corazón" pertenece a la película "Entrenando a papá", con Dwaine Jhonson "La Roca". Fue mi inspiración para este fic uwu
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Gracias
Historia CortaPequeña historia para Furuya. Cuando sucede algo inesperado de la persona menos esperada.
