Cuantas noches pasaron en la que despertaban todos los fines de semana en una cama distinta a la mía?, la verdad para ser honesta perdí la cuenta hace mucho.
No era ninguna cualquiera, simplemente era una chica que quería divertirse. Simple, escogía al afortunado que sería mi acompañante esa noche, un par de tragos y algo de conversación lo habitual, me llevaba a su casa, pasábamos la noche juntos, y al día siguiente me iba sin dejar rastro alguno de mi presencia. Cambiaba de bares con frecuencia para evitar que alguno realmente me buscara y se obsesionara, eso no era lo mio, amor? quién creen en esas cosas hoy en día?.
Un fin semana, no era como otro, me encontraba en la barra, pedí lo de siempre, unas medias de seda, algo coqueto, discreto y simple. Aun era temprano, había muy poca gente en ese bar, la verdad no se por que esta vez escogí este lugar, creo que era algo lejos de lo que acostumbraba, pero por alguna razón vine aquí, ya había estado en todos lo bares de la zona del centro nocturno de mi ciudad, sabía que si regresaba alguien me reconocería, y era lo que menos quería. Este lugar estaba al otro extremo de la ciudad, que se encontraba casi a las afueras de la misma. en fin era un lugar más rústico, tenían buena música y un ambiente bastante cálido, incluso si hoy no me acostaba con alguien estaba bien, de cierta manera ya estaba cansada de eso.
Pasaron un par de horas era ya mi tercera bebida y estaba dispuesta a irme a casa a dormir, cuando de repente a mi lado se sentó un tipo la verdad no le puse mucha atención, de repente percibí un aroma a bastante peculiar, una mezcla entre un perfume masculino, tabaco y un toque de hierbabuena, me gire hacia donde mi nariz me indico, para mi sorpresa la persona que se había sentado junto a mi era ni más que un esqueleto, de estatura alta, delgado, llevaba puesta un chaqueta con capucha afelpada y pantalones de cuero, unas botas militares, y guantes de motociclista. Le observé por un momento, la verdad era bastante atractivo, ya había estado con varios humanos y monstruos, pero algo como el nunca, en lugar de pararme y retirarme, me quedé un momento observando de reojo.
Pedí una margarita, y me quedé un rato más, el pidió una cerveza obscura, espere un rato para ver cómo iniciar una conversación, pero mi mente estaba bloqueada no sabía cómo abordar la situación, me estaba limitando a mirarlo de vez en cuando únicamente, las palabras no me salían esto no era usual en mí y al parecer el no mostraba interés en mi.
No pasó mucho tiempo antes de que sacara de su bolsillo una cajetilla de cigarrillos, puso uno entre sus dientes y se disponía a buscar su encendedor cuando al parecer se percató que no lo llevaba consigo, entonces vi ahí mi oportunidad, metí la mano a mi bolsillo para sacar mi encendedor, fue cuando me pregunte, - y si se da cuenta que lo estaba observando?- . Fue así que una profunda y tranquila voz me pregunto:
- Fuego? Chica tienes fuego?
- Claro, sin problema
Saque mi encendedor rápidamente, y encendió su cigarrillo, me siento como la típica adolescente que se enamora del chico malo de la escuela. Tenía una mirada de color ámbar tan profunda que sus brillantes pupilas amarillas parecían 2 hermosas lunas llenas en medio del vació y frió espacio exterior, 2 grietas en su cráneo, una subía y la otra bajaba de ambas de sus cuencas, toso su rostro era un deleite para mis ojos.
Procedía a volver a mi lugar, cuando de repente volví a escuchar esa sensual voz darme la gracias, pensé que no pasaría nada mas después de eso, a que vuelvo a escucharlo decir:
- Y dime chica, tienes nombre?
- _______, y tu?
- Bonito nombre, no vienes muy seguido por aqui cierto?
Me lo pregunto mientras le daba una calada a su cigarrillo
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Amores Fugaces // Gsans X Reader // OneShot
FanfictionTe vi y no pude evitar enamorarme de ti, sin embarago no puedo romper la promesa que me hice a mi misma
