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CAPÍTULO 1: Aparición

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*Narra Nathan*

El sonido del despertador me alertó de que había comenzado una nueva tarde. Lo apagué de un manotazo y me di la vuelta con la esperanza de poder prolongar mi siesta pero me resultó imposible cuando el teléfono comenzó a sonar en la mesita de noche. Observé la pantalla y maldecí al ver el número de mi hermano. Instantáneamente colgué. Fui a ducharme de mala gana y al salir volví a colgar una nueva llamada sin comprobar de quién se trataba. Sentí como la camisa blanca se deslizaba sobre mi piel. A continuación, un traje negro que tapase mis tatuajes para contentar a mi familia muy a mi pesar. De nuevo, el estridente sonido reapareció.

- ¿Qué narices quieres Anthony?- bufé en cuanto contesté la llamada.

- Buenos días hermano, sí, dormí bien, gracias por preguntar- respondió cortantemente.

- Que te jodan.

Colgué y volví a tirar el teléfono. En esta ocasión la vibración me alertó de un mensaje. Mientras me ponía los zapatos lo abrí. Mi hermano de nuevo, como no.

"Es el cumple de mamá; se niega a cenar sin ti, no te atrevas a quedarte en eso que llamas casa."

Comprobé la hora en mi reloj de pulsera. Aún quedaba bastante para la cena, pero no para la reunión a la que mi padre me insistió por activa y pasiva que fuese. Había hecho especial hincapié en que debía acompañarle a la empresa para mostrar estabilidad familiar en la junta que tenía preparada hoy.

Personalmente, siempre me pareció una chorrada eso de tener que aparentar ser una familia perfecta cuando era imposible que existieran más problemas entre cuatro personas. La relación con mi padre era tan volátil como los intereses de la empresa en invertir, cuando se necesitaba mostrar fortaleza familiar él recurría a alguno de sus hijos para ganar terreno con sus socios. Me tocaba los cojones tremendamente tener que acompañarle para dar una imagen que no existía. Ni siquiera se acercaba a la realidad. No teníamos buena relación padre hijo, ni tampoco la queríamos ninguno de los dos. Hacía mucho tiempo que nuestro trato era meramente cordial, y ambos teníamos muy presente que eso no cambiaría.

Tras pasar dos horas sentado en la mesa junto a los socios de mi padre y tener que soportar su posterior asalto de reproches por mi falta de profesionalidad y comportamiento, me limité a montarme en el coche y conducir hacia la casa familiar.

Estaba tan cabreado por la situación que faltó muy poco para que atropellase a una persona que apareció de la nada por la carretera. Frené en secó alarmado, maldición, ¿quién narices va a estas horas de la noche por la carretera? Bajé dando un portazo molesto con la puerta y me acerqué a la muchacha que se encontraba delante del automóvil.

- ¿Se puede saber qué demonios haces? ¿Acaso no sabes que la carretera es sólo para coches?

La joven me ignoró. Llevaba un abrigo de piel que cubría su cuerpo hasta sus rodillas desnudas. Se encontraba aferrada con fuerza a la prenda, clavándose las uñas me atrevería a decir. Su cabello rubio lucía sucio, gastado, extremadamente despeinado por el viento y, por si fuera poco, se desplazaba cojeando lentamente. Sin embargo, hubo algo en ella que me resultó lo bastante familiar como para enunciar su nombre sin titubear.

- ¿Ruth?

No obtuve respuesta por su parte, se limitó a continuar su camino a través de la carretera. Di dos zancadas y agarré su fino brazo. Se giró bruscamente y pude reconocerla. Su cara se encontraba sucia, llena de carboncillo con el maquillaje completamente corrido y su mirada empapada irradiaba temor. Sentí el temblor de su brazo en mi agarre y, tras los pocos segundos que me miró a los ojos, estos se cerraron y su cuerpo cedió totalmente.

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Hola holaa, soy nueva prácticamente y siempre estoy en busca de historias que leer pero esta es la primera mía que subo, espero que os guste!! <3


Darkness | My Own HellHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora