~Ava~
Los egocéntricos amigos de mis padres se me acercaban, con claras ganas de que conozca a sus hijos, para recibir algún tipo de beneficio con los negocios de mi padre, seguramente, sin embargo yo, no los escuchaba, solo los ignoraba, como siempre.
Nunca me gusto este mundo sinceramente, solo habían hipócritas.
Me disculpe excusándome diciendo que iría al baño. No era así.
Sabia de la fiesta que iban a dar los Maekar, era el tema mas hablado en las redes.
Y ya tenia todo planeado, simplemente me escaparía como había hecho miles de veces anteriores, pero estando esta fiesta, esperaba que mis padres no se dieran cuenta de que no estaba.
Así que simplemente subí por las escaleras principales que me llevaban hacia mi habitación tratando de no llamar la atención, y así poder cambiarme.
Ya estando ahí, me saque ese horrible vestido "sirena" que apenas me dejo respirar en toda la noche, cambiándome por un simple pantalón negro con algunas cadenas colgadas, una remera blanca con algún estampado haciéndole un nudo en la cintura, y mis zapatillas desgastadas. Finalmente agarre un bolso de deporte, poniéndole un cambio de ropa, las llaves de mi casa, celular y mi cartera con algo de dinero.
Salí de mi cuarto despreocupada mente dirigiéndome hacia la ventana que estaba tapada por un tapiz africano, ya que era estéticamente fea la ventana con una escalera, pero muy practica para mi, saliendo por la parte trasera del edificio, y baje lentamente intentando no hacer ruido y no caerme.
Lo especial de las fiestas de los Maekar, era que eran para personas como ellos, diferentes, juzgadas, e incluso maltratadas.
Como yo.
Era sabido en todo el mundo, que años luego de la tercera guerra mundial, se había extendido a lo largo del mundo un virus, infectando solo a bebes y niños menores de 3 años provocando así que estén enfermos por semanas, para luego estar sanos como si nada. Luego de casi una década, tras algunos incidentes y muchas investigaciones, se había descubierto, que esa misma plaga afectaba el sistema nervioso de esos niños, y entre una cosa y otra, los niños demostraban poderes. Si, como esos con los que siempre soñaste de niño.
No era claro el como alguien obtenía esos poderes, podría decirse que era simplemente al azar.
Muchos padres han llegado a matar a sus hijos al descubrir que estos los tenían, otros los aceptaban, y algunos otros hacían que escondan las maravillas de sus poderes.
Ese era mi caso.
Era exactamente ese el porque, al hecho que desde mis 18 años ya no vivía con mis padres, haciendo de esa manera realidad mi sueño de estudiar traducciones. A pesar de que debo asistir a este tipo de fiestas, para mantener las apariencias, según mis progenitores.
Por eso amaba esas fiestas, porque ahí me aceptaban, sin saber de mi, mis poderes, o de donde vengo.
Sin embargo, mis padres, los encargados de el exterminio y exilio de las personas como su hija, claramente no estaban de acuerdo.
Que bueno que ya estoy a unos kilómetros de la mansión.
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Faded
Teen FictionQuerer un cambio no esta mal, ¿no? Pues yo quería uno. Así que simplemente me encargue de conseguirlo. No creí que una rebelión costaría tanto. Mas en contra de tus padres. Pero a ellos no les importo... ¿o si? Es decir, me hicieron ocultar lo que y...
