Como la Tinta (One-Shot)

38 2 0
                                        

Notas de la autora:

Esta historia es para un concurso con motivo del 14 de Febrero, organizado por:

SupremeTopTHSquad

Y usando su #:  #ElAmorseVistedeVioleta

Espero que lo disfruten mucho ¡Feliz San Valentín!

Espero que lo disfruten mucho ¡Feliz San Valentín!

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

~*~ Como la Tinta ~*~

¿Crees en el destino? ¿En esas frases cursis que aseguran que todo está escrito?

¿Qué tipo de tinta usaría la vida? ¡Ha, seguramente sería de un color violeta! Una tinta capaz de borrarse, de recomponerse, de permanecer en el tiempo también.

Quizás como las fotografías.

~*~

Taehyung no siempre había querido ser fotógrafo, era un gusto que había desarrollado con los años.

También soñó con ser poeta, cantante, actor, astronauta, Rey, saxofonista, veterinario, granjero... etc.

El punto era... que si el destino se hubiese escrito a medida que crecía entonces su libro de vida debía tener toneladas y toneladas de corrector.

Por eso Taehyung pensaba que las personas eran la tinta, ellos mismos fluían, ellos mismos escribían su propio destino a base de decisiones, de movimientos y por supuesto, de emociones, incluso podían elegir el color de su vida. Y esa creencia se reafirmó al conocerlo a él, Park Jimin.

Jimin era un bailarín excepcional, Taehyung lo había conocido de la forma más extraña e incómoda, tal y como solía conocer a toda la gente que lo rodeaba y que, en determinado momento, se volvía importante para él.

En una tarde de enero, con sus 23 años cumplidos, se encontraba tratando de encontrar un ángulo que lo dejase satisfecho detrás del lente de su cámara.

No era sencillo, y menos con tanta gente atravesando su toma constantemente. Tal vez debió elegir un lugar menos concurrido, pero Seúl era una ciudad grande y los buenos lugares para hacer fotografías estaban plagados de gente.

Taehyung volvía a pegar un ojo a su lente de forma constante, y antes de poder presionar el botón, un movimiento fluido a la distancia le distrajo de su panorama general.

No se despegó del lente, observó un poco más al bailarín que dibujaba siluetas invisibles con los brazos, dando alguna vuelta de vez en cuando, con la gracia de una hoja siendo acariciada por el aire.

A la distancia en la que estaba no podía escuchar con claridad la canción que el chico estaba interpretando, pero los movimientos le parecieron tan fascinantes que abandonó por completo el escenario que planeaba fotografiar antes para acercarse más al bailarín.

Como la TintaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora