Truenos ensordecedores.
Y rayos venosos,
y relámpagos que iluminan el cielo,
y lluvia entrando por la ventana,
y brisa que se siente hasta en el alma.
Se siente.
Se siente el viento en la cara,
se sienten las diminutas gotas de lluvia,
se siente el olor a tierra mojada,
se escucha la música en la naturaleza,
se siente la paz interior que solo un momento así puede causar.
El viento agita las cortinas.
La lluvia cae en mi cara.
Y de repente se detiene.
Y se va justo como llegó.
Se va sin avisar.
Pero su aroma se queda,
y con él la tranquilidad que trajo.
Y sólo queda el recuerdo de la música natural grabada en mi mente.
Y vuelvo a mis letras en el mismo libro de siempre.
