Por lo general estoy acostumbrado a que me sucedan cosas inhóspitas y sobrenaturales, aunque al final de cuentas siempre resultaban desvanecidas como si se tratase de magia, sin embargo esa noche a pesar de mi tolerancia ante este tipo de situaciones me inundé de un terror capaz de hacer colapsar hasta al más valiente. La noche era peligrosa y traicionera, por suerte me encontraba, aunque solo, en mi acogedor hogar, estaba jugando un videojuego mientras escuchaba música con auriculares, hasta que, un ruido proveniente desde el patio de mi casa (la cual se encuentra en un primer piso) pudo penetrar la felpa que cubría mis orejas, y así, haciéndome escuchar lo que provenía desde fuera, grité:
-¡Sony!-
Creyendo que el culpable de tal perturbación sonora era mi perro, me quité los auriculares y tras comprobar que aquellos disturbios en el sonido no cesaban me puse de pie y me dirigí hacía la puerta de mi habitación con la intención de ir hasta el comedor para abrir la puerta del patio y hacer que entre en la casa, pero cuando abrí la puerta de mi habitación sentí un sonido que heló mi sangre por unos segundos, las garras de mi perro impactando contra la madera del suelo de mi habitación, haciendo el peculiar sonido que produce al caminar, me volteé y efectivamente, ahí estaba él, saliendo de debajo mi cama, una pregunta vino a mi en ese entonces:
-¿ quién estaba haciendo tanto alboroto afuera ?-
Algo tembloroso cerré la puerta de mi cuarto y me acosté en mi cama ignorando el escándalo que había escuchado antes, pero incluso abrazándome a mi mismo y con el consuelo que me dieron mis amigos tras contarles por un mensaje lo ocurrido, no podía estar tranquilo, todo empeoró cuando escuché el rechinar que produce la manija que está en la puerta del trastero que se encuentra fuera, en el patio, y más tarde, el sonido metálico de las sillas que estaban ahí caerse. Temiendo lo peor y que se trate de un ladrón que haya llegado escalando salí armado con un cuchillo, solo para encontrarme rodeado de un incomodo silencio, encendí las luces e intente abrir el trastero, la puerta estaba cerrada. Para lograr abrirla tuve que ir a buscar las llaves que se encontraban dentro de la casa, al poder finalmente abrir la puerta me encontré con que una tabla grande estaba encima de las sillas, las cuales estaban tiradas en el suelo, tomé rápidamente una foto y se la envié a mi grupo de amigos, sugirieron que podría ser el viento, pero era imposible, ese lugar no tenía ventanas y la única puerta estaba cerrada con llave, incluso yo mismo me planteé la posibilidad de que fuera algún animal, pero nuevamente, pensando con lógica, era algo imposible. Acomodé todo en su lugar, cerré con llave y me percaté de que la escoba junto con la pala no estaban en el lugar que usualmente las suelo poner, sin embargo, inseguro de si tal vez fui yo quien las dejo ahí por error, no le dí tanta importancia y volví adentro de mi casa, para recostarme, seguí hablando con mis amigos mientras estaba en la cama, mientras lo hacía podía escuchar como la pala de metal estaba siendo arrastrada por el suelo, quise no darle importancia, yo solo seguía hablando, cuando de repente, la silla que esta en mi habitación se cayó al suelo con tal fuerza que pareció que alguien la hubiera levantado y empujado con fuerza hacía abajo, casi por instinto, corté, me cubrí por completo con las sabanas y quedé en posición fetal. Nunca había presenciado un evento tan inusual, de esta magnitud y tan de cerca, podía escuchar mi celular vibrar por los mensajes, supongo que mis amigos también se asustaron al oír el ruido a través del parlante de sus teléfonos móviles, pero no quería responder, nisiquiera moverme, estaba aterrado. Entonces mi celular dejó de vibrar, ahora estaba proviniendo de el un tono musical que indicaba que alguien estaba llamándome, me descubrí la cara para ver quien era, los ruidos que se escuchaban afuera se habían calmado, decidí atender
-¿ Mati, estás bien ? ¿ qué fue ese ruido ?- Escuché su voz aterrada desde el otro lado del teléfono.
-Uhmm, si, estoy bien, la silla se cayó- respondí.
-¿ Se cayó ? ¿ Por qué no respondiste ? Creí que te pasó algo- dijo algo molesta.
-Tengo miedo, fue tan repentino que... simplemente... yo- No sabía como explicarle, tartamudeaba y balbuceaba.
-¿ Y si grabas lo que sucede ?-
Asentí, aunque ella no era capaz de verme.
-Bueno, voy a dormir y apagaré el celular, si necesitas algo podes hablar con Bere, estoy con ella- me dijo antes de cortar la llamada.
Y así, me quedé en un completo silencio, ya no se oía nada afuera, de todas formas, con mi celular comencé a grabar varios vídeos en los que no decía mucho, y sólo mostraba mi habitación con una tenue iluminación, a excepción del ultimo vídeo, en el que si dije unas cuantas palabras dedicadas a mis amigos, a quienes tenía en mente enviarles esa grabación, básicamente explicaba que grabé unos cuantos vídeos y que no pasó más nada desde que recibí la llamada, además de agradecer por estar hablando conmigo mientras me ocurrían estos extraños sucesos. Lo envié y fui a dormir, aunque había un detalle que yo pasé por alto...
Al despertar casi que habría olvidado lo que sucedió de no ser porque en mi celular tenía mensajes de mi grupo preguntando si estaba bien. El día transcurrió normalmente, a la tarde, un amigo de un grupo distinto llego a mi casa, le conté lo ocurrido e insistió en ver el vídeo que había filmado, incluso a pesar de que le dije que no sucedía nada. El cerró mi boca demostrando que yo me equivocaba, en la grabación se veía claramente como la lámpara de plasma que tengo en mi cuarto que esta bastante alejada de donde yo estaba filmando se encendía y apagaba sola. Me sorprendí un poco, sin embargo esto no se comparaba con la "caída" de la silla, de hecho, me agradaba porque tenía una prueba, cuando quedé solo nuevamente comenté con mi grupo el hallazgo de mi amigo, todos revieron el vídeo asombrados por lo que apreciaban sus ojos. Fer, el más listo y escéptico de todos me dijo algo peculiar, algo que en ese entonces no entendí:
-Mati, en ese vídeo... Bueno, no quiero arruinar el misterio-
Quedé desconcertado ¿ Acaso él ya sabía una explicación lógica para lo que pasó ? Estuve a punto de preguntarle, cuando de repente escuché 3 golpes en mi ventana, se me detuvo el corazón por unos segundos, eran las 12:00 de la noche, sólo mi abuela, quien vive abajo podría venir aquí ¿ pero a estas horas ? Giré lentamente la cabeza, pero la persiana estaba cubriendo el vidrio por completo, caminé lento hasta la puerta del comedor, cuando la abrí, la luz estaba prendida (la luz que se prende sólo por el sensor de movimiento del patio) al ver eso mi pulso se aceleró, giré la mirada hacía donde se encuentra mi ventana del lado de afuera y vi como dos sombras se abalanzaban sobre mi. Intenté entrar dentro lo mas rápido que pude pero tropecé por culpa de los nervios, asustado mire hacia atrás, sólo para ver que lo que yo creí eran sombras hostiles, era mi primo junto a dos amigos, los cuales subieron sigilosamente para darme una "sorpresa". Pasaron dentro riéndose de mi patético intento de escape, estuvieron conmigo durante un tiempo, jugamos poker, truco, cosas de adolescentes y llegadas las 4:00 AM decidieron volver, así que abrí la puerta y les dije:
-La próxima, si realmente quieren sorprenderme, asegúrense de no pasar por enfrente del sensor de movimiento para no prender la luz-
-El sensor está apuntando a la puerta que da a la escalera ¿ verdad ? Por eso no usamos la puerta, sino que trepamos- Respondió uno de ellos antes de bajar las escaleras.
Se me puso la piel de gallina, si realmente fue así eso significaba que ellos no habían activado el sensor de movimiento, solo me quede ahí, viendo como entraban a la casa de mi primo que se encontraba a unos 30 pasos de la mía. Cerré la puerta de madera, que separaba el patio de las escaleras, y mire a mi alrededor, inmerso en el miedo, luego me quedé mirando fijamente el sensor de movimiento durante un tiempo, vagando en mis pensamientos, intentando buscar una explicación lógica "solo fue un gato que pasó rápido y se fue" pensaba, pero nada de lo que llegase a pensar me reconfortaba. Me digné a entrar de nuevo a mi casa, baje la mirada y vi unas ralladuras en el suelo "3WV_|3qI7"
-¿ Un código ?- pensé.
No presté atención a eso y volví dentro, me encontraba paranoico, me sentía observado, y cada minuto que pasaba en soledad me atormentaba más y más. No había pasado nada hace un buen rato, pero sentía... no, sabía, que iba a pasar algo en cualquier instante...
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Desahogo
ParanormalUna historia sobre una vivencia personal aterradora mezclada con algo de fantasía
