3 años antes
- ¡¡SUÉLTENME, MALDITOS HIJOS DE DIOS!!- gritaba mientras intentaba, en vano, soltarme y huir de los ángeles de Metatron. Los muy cobardes me atacaron indefensa y en grupo.
- Que dulce eres- reconocería a los de Metatron a donde quiera que la escuche, simplemente irritante.
- ¿Quién dice que lo dije en forma dulce? ¿Acaso no los abandono? ¿Dejo qué se destruyeran y mataran entre ustedes, mientras se escondía anda a saber donde?
- Si lo hizo, sin embargo eso ya no importa estas en frente al nuevo Dios- no puede aguantar la risa, él era todo, menos bueno, adorable, confiable y principalmente un dios. Debo admitir que reírme no fue una brillante idea, comenzó a dificultarme respirar y a salir sangre de la boca. Todo termina cuando uno de sus ángeles le dice que se detenga debido a que me necesitaban.
- ¿Qué quieren de mi? Engañar a los Winchester para poder matarlos? Ni lo sueñes.
- Es una gran idea, pero no es para lo que te necesito- decía mientras se acercaba- ya te vas a enterar- pone sus asquerosos dedos en mi frente y me desmayo.
Cuando me despierto veo barrotes de hierro, me levanto y comienzo a gritar
- Nadie te va a escuchar- oigo esa voz familiar en mis espaldas.
- Lucifer- dije con tono de fastidio y odio.
- Enana tanto tiempo ¿no?- lo único que hago es fruncir el ceño y asesinarlo con la mirada- cierto que no te gusta que te llamen así. Como sabrás no me importa y me gusta verte enojada y con ganas de matarme.
Iba a hablar, cuando aparece Crowley junto a Metatron, ¿por qué no estoy sorprendida?, que comenzaron a hablar sobre al propósito de mi ayuda en la jaula. Al parecer yo era la única que podría averiguar la debilidad de Lucifer. Me iba a reír, pero mi experiencia con el escritor de Dios me detuvo. Pregunte el por qué era la única, sin embargo lo único que recibí es un desvanecimiento por parte de los dos. Le pregunte al arcángel si sabía algo y me dio una negativa.
Paso una semana con torturas debido a mi no cooperación. En la última Crowley me advirtió que si no colaboraba se iba a poner peor.
Cuando me dejaron en la jaula, se llevaron al oji-azul y me quede pensando en lo que el el rey del infierno y el nuevo dios me dijeron, lo que me generó otra duda ¿Por qué no los ayudaba? Tuve varias ideas, pero solo una me sacaría de acá rápido y viva.
- ¿Estuviste pensando en mi? - engreído fue la única palabra que vino a mi mente.
- Ni en sueños pensaría en ti- aunque eso era claramente mentira, dada la situación.
Al día siguiente deje que me llevaran y les dije que los iba a ayudar con la única condición de salir entera y viva. Gracias a alguien aceptaron, aunque debo admitir que me quedo una sensación rara en el estomago, pues ellos no son muy confiables para asegurar que salga viva, entera seguro.
Estuve varios días intentando sacarle información al peli-castaño, nada de nada. Solo hablaba del por qué lo expulsaron del cielo, era obvio que quería evitar a toda costa sacar a la luz su debilidad.
Me di por vencida, era imposible sacarle información. Se lo dije a Crowley, pero no lo acepto y me volvió a torturar, la diferencia con las otras es que no me curo, me dejo así y me dijo que si para la próxima no le llevaba esa información me tendría que dar por muerta, aunque ya dándome por vencida me daba por muerta yo sola.
Intenté una vez más, pero me desmaye por el dolor y la perdida de sangre. Me desperté en la arena, mire hacia delante y lo que vi atardecer hermoso. Ya me morí y estoy en el paraíso.
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Eres tú
FanfictionA pesar de todo lo que dicen del diablo, el es capaz de amar y ser amado. Él puede cambiar por la persona que ama.
