Limbo - Capítulo 1

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Apertura

Obscuridad, es lo único que aprecio...
¿Estoy ciego?, No.
Joder, ¿he muerto?
Intento moverme, no lo consigo, ni siquiera siento mis extremidades.

Luego de una tentativa agobiante, un silencio que destroza los oídos y justo después de haber desistido a vivir.

¡No! Aún siento un hormigueo, como si algo trepase en mí, ciertas punzadas, ¿un insecto acaso? Si es así, tengo una petición que hacerle.

- ¿Me puedes escuchar, pequeño insecto?

Después de creer que perdí la audición, un fulminante sonido perturba mis oídos, ha sido mi eco.

- ¿Al menos eres real?

No hay respuesta alguna, solo el maldito eco acompañado de soledad y desesperación.

Luego de perder un poco la cordura.

He abandonado la obscuridad, por fin he escuchado algo pero dentro de mi cabeza, aún así, se materializa ante mí, le he escucho resquebrajarse, retorcerse; un pilar en terreno árido, parece hecho de piedra y esta lleno de moho, no sostiene nada, no hay peso alguno que le afecte, es libre sostenerse a sí mismo, entonces, ¿Porque se fisura?

Sigo observándolo, lo único que llega a mí es el sonido del viejo pilar siendo derrotado, por el tiempo, por el moho, acaso estoy dentro de mi mente, ¿Que hace un pilar viejo aquí?

Pasado el tiempo, Él consigue salir de sus alucinaciones, las cuales no son más que el prefacio de su sufrimiento.

Retorno a la obscuridad, pero ahora escucho un goteo, es constante, la atmósfera ha sido afectada y ahora siento algo de humedad, ¿Cómo puedo percibir esto? ¿Acaso la ausencia de mi vista ha desarrollado mis otros sentidos? ¿O todo es parte de la maldita locura que crece en mí cada segundo?

- Aquel que está derramando el agua, presentante ante mí.

No hay respuesta alguna, solo el maldito eco acompañado de soledad, pero la desesperación se ha ido, ese goteo me hace pensar que hay alguien más aquí.

Él retorna a su mente, volviendo al viejo pilar.

- Te vuelves a materializar ante mí, mi amigo el pilar, sigues igual, me da gusto verte.

Esta vez no hay eco, las palabras se perdieron en la inmensidad del espacio.
El pilar empieza a temblar, se derrumba un trozo y gotas surgen del agujero, ahora el goteo está aquí, solo que el sonido acelera y ahora es más agudo, más tranquilo, el goteo se ha convertido en una pequeña fuente que empieza la hidratar el terreno.

Luego de quedar estupefacto, el hombre vuelve a salir de su mente.

Siento que el calor retorna a mí, a mis brazos, a mis piernas, intento moverme pero solo se han contraído mis músculos. Tengo los pies mojados, los he tenido así hace tiempo y no me había percatado, no podía sentirlo.

- El agua está llenando la sala.

No hay respuesta alguna, solo el maldito eco, la soledad ya se ha marchado, poder sentir el calor me ha hecho sentir arrullado.

Una vez más, en Su mente.

Por tercera vez aquí, el único lugar donde puedo ver, otra vez el mismo pilar, ahora convertido en fuente.
El agua se ha dispersado por el piso, ya no es un terreno árido, tiene una pequeña vegetación, se ha creado un riachuelo. Todo se ve un poco más colorido.

Se escucha un estruendo, todo empieza a temblar, el pilar se sacude violentamente y las rocas sueltas se terminan de caer. Ahora ya no es un pilar, es una fuente sin fin, en su parte superior solo queda una especie de figura tallada, tiene una forma humanoide.

Se escucha una explosión, la figura de envuelve en llamas e ilumina todo el lugar.

La figura asciende.

Después de brillo incandescente, vuelve a la realidad.

La obscuridad desapareció, todo es luz ahora, sigo sin ver nada.

Han pasado ya unos minutos y el umbral de luz está disminuyendo, la luz toma color en los objetos, todo empieza a obtener profundidad, por fin....

Puedo ver, puedo escuchar, puedo sentir, ahora entiendo mi entorno, lo asimilo, pero, ¿Qué veo?

Estoy en un automóvil a mí al rededor solo hay agua, se está fugando y me estoy empapando.

El agua sube y no sé qué hacer, no sé cómo llegué aquí, no sé quién soy. ¿Voy a morir ya?

El agua entra en mi boca, tengo el impulso de gritar pero no emito sonido alguno solo el burbujeo del aire al salir de mis pulmones, me encuentro abajo del agua buscando respuesta cuando ni siquiera soy capaz de hacerme preguntas.

Y por última vez, Él vuelve a su mente.

Creo que sí he logrado entender algo, estaba presenciando la creación de mi propio recinto, mi contender en la eternidad.

Ya no existe tal pilar, yo no hay un terreno árido, ahora una fuente hidrata todo, crea riachuelos, permite a las plantas y a los árboles vivir, crecer y expandirse. Aquel humanoide se ha vuelto en el sol que ilumina todo.

Una idea penetra mi mente, en forma de recuerdo; ¿acaso es mi nombre?

- Tú te llamarás Ismael.

ObscuridadWhere stories live. Discover now