El ardor recorría las manos de Park Jimin, quien luego de trabajar muchos años como sicario junto a otro joven estaban probando su lealtad a quienes servían. La forma de demostrarlo era un tanto "especial", esta les serviría en su trabajo ya que si encontraban sus huellas en una de sus escenas del crimen todos estaban fritos, por lo que sus superiores decidieron quemar sus huellas dactilares con un químico transparente.
—Bien muchachos.—dijo con su voz ronca uno de los superiores. Un señor de tercera edad con gran obesidad.-Ya que hicieron esto se comprometen a hacer lo que nosotros digamos, no importa que suceda. De lo contrario tomaremos sus vidas ya que no queremos testigos.
—Si señor—Respondieron los jóvenes, quienes realmente apreciaban sus vidas, esto realmente no era lo que querían pero era lo que se veían obligados a tener.
—Saben que yo los quiero como a hijos, sin embargo esto es su trabajo y yo soy su jefe, nunca deben olvidarlo...—El señor Ness hizo una pausa—Bien, ya que dije esto, Jungkook, por favor deja la sala. Jimin necesito hablar contigo.
—¡S-Si señor!El menor dejó la sala, lo cual aumentó el temor de Jimin quien creía que lo iban a regañar, por su desgracia el señor Ness notó eso.
—¿Por que tan nervioso, hijo? Tú no hiciste nada malo ¿o me equivoco?—Jimin estaba muy asustado, el aura que emitía el señor Ness no era la más agradable—Jajaja bromeó muchacho. Solo quiero hablar contigo para darte a tu próxima víctima. Es una jovencita, ¿que digo jovencita?, ¡Es una niña! Bien, como sea, es ella:—Dijo el señor Ness sacando una foto.—Ana Paula, 13 años, es una caza recompensas, su próximo trabajo es obtener datos de nuestros planes. Ella está acompañada de otra chica pero eso ya será trabajo de Jungkook. Bien Jimin ella será difícil de atrapar, ya que es una niña los policías están al tanto de ella. Ya sabes los hombres cada vez son más extraños teniendo interés en niñas. Bueno me estoy yendo del tema, ella es muy discreta y se oculta fácilmente, nota cada cosa a su alrededor así que debes ser muy cauteloso. Según unos datos hoy estará cerca de donde haremos la reunión, el edificio Black Rose Hallway. Hay mucha gente ahí así que puedes pasar desapercibido. Confío en ti. Puedes irte.
—Bien, me despido.—dicho esto Jimin de dirigió a la habitación que compartía con Jungkook, el joven quien llegó 2 años atrás y veía como un hermano. —¡Hola Jungkook!— Dijo Jimin alzando su voz para asustar a el menor quien estaba metido en su computadora.
—¡H-Hola hyung!— El joven se despabilo hasta el punto de casi tirar su computadora, acto que hizo reír a Jimin.
—¡Siempre eres tan nervioso! Pareces un conejo— Jungkook solo hizo un puchero.
—¿Ya te dieron tu trabajo?
—Sí, ¿A ti?
—Sí,
—La verdad me disgusta que con tantos años de experiencia nos pongan como misión a unas niñas.
—Tu me dijiste que tú también iniciaste joven...
—Si pero podrían poner a otros con menos experiencia, digo son solo niñas...— Jimin se encogió de hombros.
—Quizás las estemos subestimando...
—Sí... ¿Que haces?
—Al parecer la compañera de tu presa trabaja desde su guarida, es una hacker... La reunión será a las 8:30 pero intenta llegar antes quizás a las 6:30 o algo así...
—Sí, suerte atrapando a la cría, jaja.
—Igualmente.
