Para el guerrero, no existe amor imposible.
Él no se deja intimidar por el silencio, por la indiferencia o por el rechazo. Sabe que, tras la máscara de hielo que usan las personas, existe un corazón de fuego.
Por eso el guerrero arriesga más que los otros. Busca incesantemente el amor de alguien, aun cuando esto signifique escuchar muchas veces la palabra "no", regresar a casa derrotado, sentirse rechazado en cuerpo y alma.
Un guerrero no se deja asustar cuando busca lo que necesita. Sin amor, él no es nada.
(Manual del Guerrero de la Luz - Pablo Coelho. Edit Planeta )
Caroline
Salí de casa temprano, nuevamente, hacia la Pigionport High School, el instituto que es como mi casa, mi segunda casa. Voy en mi auto, pero primero paso por la casa de mi vecino Matt y mejor amigo. Estamos en este camino desde la primaria. Él sabe todo mis secretos, me conoce como un libro abierto. Sin embargo hay un detalle que no dejo que Matt se dé cuenta...
Llego a la puerta de la casa y le envió un mensaje, sale inmediatamente, es tan puntual como yo, la rutina es simple, si seguimos los mismos movimientos y costumbres, pasaremos desapercibidos y no nos meteremos en problemas. Ser de la "casta" de los impopulares/ nerds tiene sus consecuencias, a veces no muy agradables.
Llegamos como siempre 20 minutos antes de que sea el horario de ingreso, para antes pasar por nuestra cafetería favorita. Siempre, siempre pido el mismo café... Hola buen dia John, un café capucchino con 3 sobrecitos de azúcar, por favor... y él responde lo mismo... ya se Caroline, me regala una sonrisa de lo más hermosa cuando me entrega mi taza de plástico listo para llevar, cuando le entrego los billetes, hace un gesto con la mano como una caricia que rosa mis dedos, inocente de mí, lo tomo con un simple coqueteo. Matt pide su café al barítono de la caja de al lado, y siempre mira de reojo mi reacción ante lo que llamo "el momento de la mano".
Caminando despacio para no quemarnos con el café, vamos hasta los casilleros donde sacamos los libros que utilizaremos en las primeras clases. Lentamente sorbo mi café, y miro para el costado, viendo la entrada de los chicos del equipo de futbol americano, como uno al lado del otro hacen su entrada triunfal, mas aun estando cerca de la fecha el primer partido de la temporada. Ellos y ellas. El resto mira y cuchichean lo que viste, como se peinan, como se maquillan. Brandon, mi amor secreto, entre ellos. Unos ojos color celeste cielo, preciosos, hipnóticos. Rubio con rulos, pelo corto. Tiene la apariencia de un nene bueno. Salvo que las apariencias a veces, engañan. Sus 1.82 mts de alto y músculos no tan anchos, pero marcados, indican que se toma en serio el deporte que practica con tanta intensidad. Viste siempre elegante sport, ropa de marca y calzado impecable. Alguien a al que le presentarías a tu mama. El grupo del que se rodea viste muy parecido, dejando en claro la diferencia de clase social. Ellas también, de vestidos y tacos altos, maquilladas y peinadas como para ir a la oficina y no a clases. Detalles que nos diferencian. Entre las que esta Julia, siempre coquetea con Brandon. Chismes del pasillo dicen que salen y que se gustan. Me molesta muchísimo. Ella me molesta muchísimo desde que éramos amigas en la primaria. Sabía que me gustaba Brandon porque una vez se lo dije. Tiempo después por otro amiga me entero que se besaron en un plaza. Momento desde el cual no somos más amigas. Ella me desconoció. Se cambió de bando. Nos dejó a Matt y a mí, solos en esta jungla que se llama preparatoria. La única decencia que tuvo fue no decirle a Brandon que a mi me gustaba.
Como chiste del destino Brandon tiene el casillero de sus libros al lado del mío. Siguiendo la rutina, mientras termino el café, retiro los libros que voy a utilizar, ellos llegan, y se separan porque tienen casilleros en distintos lugares. Por solo unos minutos lo tengo para mí sola. Unos minutos que cambian por completo mi día. Me mira, me saluda amablemente con un gesto de cabeza, mientras cierro mi casillero, hago el mismo gesto inclinando hacia un costado la cabeza y ladeo una sonrisa. Aprovecho esos minutos para disfrutarlo. Se ve contento, relajado. No finge indiferencia. Tal cual es en realidad. Mira el vaso de café, me mira a mí y me pregunta después de varios meses de hacer lo mismo que estoy bebiendo.
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Un capucchino doble con tres de azúcar
Teen Fictionchico popular. amor imposible. chica nerds. amor imposible. cuando dos voluntades se unen.
