1| Oscuro secreto

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1968, Finca Black

-Entonces... ¿Están muertos?- preguntó Pollux.

-Si señor- respondió el extraño mensajero- fueron asesinados en París.

- ¿Sus hijas? ¿Estaban con ellos?- preguntó ligeramente asustado.

-No, ellas estaban en la Mansión Black cuando todo pasó...

- Espera- cortó Pollux- Me estás diciendo que mis nietas entre 6 y 8 años estaban solas en una mansión- el niño asintió ligeramente asustado. -Puedes irte, gracias por la información.

-Señor, aquí está la última voluntad de Cygnus y Druella Black, me pidieron que se la entregara.

-Gracias, chico- el joven salió y  Pollux leyó la última voluntad de su hijo y su nuera, y decidió que discutiría eso más tarde con toda la familia. Ahora era el momento de hablar con sus nietas y preparar el funeral.

Lo primero que hizo fue aparecer en la casa de su difunto hijo.

Cuando llegó a la mansión, no escuchó ningún ruido, no se veía a nadie en la casa. Las luces estaban apagadas, todo se veía desolado y abandonado. Pollux se estaba preguntando si sus nietas habían sido secuestradas o eran los suficientemente inteligentes para esconderse de un posible peligro.

-Homenum revelio- susurró. Habían 3 presencias en la casa, 3 niñas siendo más precisos.

-Bellatrix Druella Black- gritó Pollux, rápidamente se comenzaron a encender las velas de la casa dándole una vista más segura de la casa, se escucharon pequeños pasos apresurados y pronto sobre la escalera se encontraba una niña de cabello negro y rizado, sus rizos explotaban en su cabeza y le hacían parecer más pequeña, sus mejillas sonrojadas la hacían ver más adorable. Pollux solo se preguntaba si la niña era la que había hecho lo que había visto. Si fuese así, la niña sería una poderosa bruja e incluso podría considerarse como un peligro si no era impulsada de la manera correcta, no era normal que un niño de esa edad hiciera un manejo tan extraordinario de la magia y sin varita.

-¡Abuelo!- dijo la niña alegremente sacándolo de sus pensamientos- Dromeda, Cissy es el abuelo Pollux vengan a saludar- gritó la niña. La pequeña Bella corrió a los brazos de su abuelo y lo abrazó fuertemente.

-¿Cómo estás, pequeña?- preguntó Pollux dulcemente- ¿Tu hiciste que las velas encendieran?

-Estoy muy bien abue, si, yo lo hice, pero no sé como. Simplemente lo hago y ya.

-Serás una bruja extraordinaria, Bella- la niña le mostró una sonrisa dentuda y Pollux la bajó de sus brazos. El hombre realmente se sentía orgulloso de su nieta, quién sabe tal vez en poco tiempo la tendría invocando un patronus completamente corpóreo.

-¡Abuelo!- Andrómeda y  Narcissa corearon.

Las dos pequeñas niñas se acercaron para saludar a su abuelo.

-¿Como están princesas?

-Bien- respondieron las niñas al unísono.

Pollux y las niñas Black estuvieron hablando de los que les había pasado en todo el tiempo que no se vieron.

-Entonces, señor Black- comentó Bella- ¿Qué es lo que te trae por aquí? Se que tú no haces este tipo de visitas a menudo. ¡Ni siquiera viniste cuando te escribí esa carta!- le recriminó con un deje de amargura.

-En realidad, quería hablar sobre sus padres. Me temo que traigo noticias - Bellatrix frunció el ceño, aquello no podía ser algo bueno. Andrómeda y Narcissa de manera más inocente no se imaginaban un escenario tan horrible como el de Bellatrix.

Skyfall (versión en español)Stories to obsess over. Discover now