Capítulo 9 - Parte II

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Ni bien la joven se fue, Justin se dio media vuelta para mirar a Hope. Se acerco velozmente a ella y con un veloz movimiento de su mano hacia arriba, una corriente de aire hizo que la parte superior de la pijama de Hope se elevara y la cadena apareció de entre sus ropas. Ni bien Justin vio como el dije salía de entre la pijama, lo tomo con rabia y arrancó del cuello de la joven.

Hope: ¡Oye! —se quejo.

Justin: ¡Cállate! —le grito e inmediatamente comenzó a inspeccionar el dije. Ni bien lo vio con detención,se dio cuenta del drypen, y pasando su dedo sobre éste, borró parte de las letras—. Falso.

Hope simplemente se lo quedo mirando con cara de pocos amigos.

Justin: ¿Por qué me hiciste esto?

Hope: Agradece que no le dijera sobre el beso.

Justin: ¡Me importa una m*rda el beso! —apretó fuertemente sus puños y los golpeo contra su pierna, haciendo que la ventana de la cocina se abriera de par en par dejando entra un viento helado. Hope quedó totalmente impresionada y un tanto atemorizada—. Tú bien sabes que yo me quite la cadenita. Me has visto andar sin ella por aquí.

Hope: Tú podrás habértela quitado antes de entrar a la batalla pero no puedes negar el hecho de que la llevaste puesta cuando estabas de novio con Belén.

Justin: Yo no te amaba.

Hope: Me evitabas, me hablabas mal para que yo me alejara de ti pero en el fondo me deseabas. ¿Y sabes por qué lo sé? Porque sino tú no me hubieses besado aquel día.

Justin no dijo palabra alguna.

Hope: Aun me amas.

Justin: Ya no más —se dio media vuelta como para irse pero inmediatamente se volteo para verla —. Me las pagarás —la amenazó y arrojó la cadenita al piso para luego largarse de allí. 

Hope no emitió queja alguna. Sabía que él no podría hacerle nada malo, pero después de la actitud que había tenido abriendo la ventana, tenía miedo del daño que podría hacerle.

Igualmente no dejaría que eso la acobardara y lucharía por el amor del joven. No le importaba empezar como su amiga, solo quería ganarse nuevamente su confianza.

La tarde se presentaba cálida y ya para la noche se había pronosticado que comenzaría a refrescar un poco, aun así, el calor se sentía.

Lucía, al igual que Matt, Josh y Miranda se estaban aprontando para el gran baile de esa noche. Deberían de verse lo más presentables posibles si querían causar una buena impresión.

Sarah y Atticus, por otra parte, se encargaban de ayudar a sus amigos. No tenían porque vestirse tan elegamente ya que lo único que harían, sería quedarse en el auto para que la huida fuese rápida. 

Sarah: ¿Te gusta tu peinado? —le preguntó a su amiga, toqueteando algunas partes de su pelo.

Lucía se observó en el espejo y pudo ver su cabello recogido en un moño, con la parte del cerquillo levantada hacia atrás. Se veía muy elegante.

Lucía: Me encanta —sonrió y bajo la mirada para tomar el maquillaje—. Tú siempre supiste hacer buenos peinados.

Sarah simplemente guardó silencio y disfrutó de aquel momento. Fue entonces cuando Lucía levanto la vista para ponerse rubor en las mejillas y observo el rostro sonriente de su amiga.

Lucía: ¿Qué? —preguntó extrañada.

Sarah: Nada. Es solo que hace mucho que no me hablas de esa manera.

THE OLYMPIANS - La Batalla FinalWhere stories live. Discover now