Es un hermoso día de sol, el invierno ya se va y poco a poco los días se vuelven más cálidos, camino a la plaza; que empieza a cubrirse de verde y flores multicolores. Me siento en un banco frente a la calle, y solo observo mí alrededor, tantos autos a toda velocidad, ¿a donde van? ¿Cuál es la prisa? ¿Al trabajo?
Las personas pasan caminando ajenos del mundo, con sus auriculares puestos: escuchando música, hablando y riendo solos como unos locos (así los hubieran llamado en otro tiempo), están tan ensimismados que no tienen noción del otro que va a su lado.
Un grupo de jóvenes ríen, gritan, bailan, saltan, los miro y me sonrío, me dan esperanza, pienso "Tal vez no está todo perdido". Más alejado del grupo hay una pareja de adolescentes, juegan con sus manos, se miran, se besan, me dan más esperanza.
El placero se prepara para para realizar su labor; conecta la manguera, el agua comienza a correr y el olor a tierra mojada me inunda los pulmones, me refresca, sé que ese olor tiene un nombre raro y no lo recuerdo.
De pronto, llega Él, se sienta a mi lado y me dice:
- ¿Es un hermoso día verdad?
- Si, le respondo. Yo pienso: ¡"no tiene ni idea"! Para mí un día más de vida, un día más hermoso y preciado que ayer. Miro el cielo; y mis ojos se van por detrás de las nubes que corren lentamente.
- ¿Y tú como estas? Hace una pausa y despaciosamente agrega - ¿Mi pequeña guerrera?
- Su voz me resulta familiar, lo miro a la cara y me encuentro con sus hermosos ojos aguamarina, se acerca un poco más a mí, su manos toman las mías y me da un beso sobre estas.
Yo estoy inmóvil, es Él, Tom Hiddleston, está ahí sentado a mi lado, hablándome. ¡Yo no pienso, no puedo hablar! Apenas susurrando digo:
- ¡Eres Tú!
- ¡Sí, soy Yo!
Me abraza, mis ojos se llenan de lágrimas y me dice:
- Todo va estar bien, Ivana.
Me abraza un poco más fuerte hacia él. Sus manos toman mi cara, sus finas manos limpian mis lágrimas, me mira a los ojos, suavemente me besa en la frente, y con una tierna sonrisa me repite.
- ¡Todo va a estar bien!
Se para frente a mí, extiende su mano y me dice:
- ¡Vamos a caminar, hoy será un gran día!
Me incorporo, tomo su mano, respiro profundo, y mentalmente digo:
- ¡Gracias, Dios por este maravillo día!
Lo miro, le sonrió y agrego:
- ¡Un día inolvidable!
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Mis Dias con Tom
Short StoryMe acaban de operar de cancer de mamas. Mi instructora de yoga me dice que tenga sueños, que teja ilusiones. Mi gran sueño era conocer las ruinas de Machu Pichu, pero ahora estoy desconcertada y sin dinero, me lo gasté todo... Navegando por interne...
