Yo era pequeña, tenía como 4 o 5 años, estaba presentando la obra de teatro de Caperucita Roja en el kínder, traía mi hermosa capa roja que mi abuela había hecho especialmente para mí, estaba a punto de acabarse la obra y mis papitos aún no llegaban, era raro, ellos me prometieron que vendrían y ellos nunca rompían sus promesas, me puse tan triste y derrepente...la gente corría, unos soldados entraron y nos ordenaron una salida inmediata hacia la carretera, mis abuelos me jalaron del brazo, mi abuela me apretaba con mucha fuerza y me subió al carro, mi abuelo conducía hasta la carretera pero había mucho trafico-¿porqué los carros están parados abuelito?- pregunte, el solo me contesto que los conductores de adelante se habían quedado dormidos.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Ya que el tráfico no avanzaba, decidimos bajar del auto, las demás personas habían hecho lo mismo, quería jugar con los niños pero mi abuela se negaba, fue entonces que me encontré aburrida-donde esta mami, donde esta papi-pensaba en mi cabeza, empezó a ocultarse el sol cuando de repente, una horda de gente se dirigía corriendo hacía nosotros, mi abuelo me subió al carro y pusimos los seguros, mi abuela me contó un cuento para calmarme y de repente una persona con sangre en todo el cuerpo golpeaba el vidrio, y luego otra, y otra, eran cientos- AAAAAAAAA-gritaba sin parar, cuando oscureció no los veíamos ni ellos a nosotros, así que comenzaron a irse, la clave era guardar silencio, al día siguiente no había nadie, los coches estaban solos y la carretera también, mis abuelos buscaron comida en los otros coches y ,me dejaron encerrada en el carro-pin pon es un muñeco muy guapo y de cartón, se lava la carita con agua y con ja-AAAAAAAAA-mientras cantaba mi abuela pegó un gran grito después de eso mi abuelo solo grito- Mildred!!!!!!!!!- mi abuela dijo que estaba bien que solo la había mordido, y que le dolía (en el comienzo no sabíamos lo que una mordida puede provocar, era su condena), mi abuelo puso unas vendas del botiquín en el brazo de mi abuela y continuamos por el bosque -Los caminantes debieron seguir por la carretera, si vamos por el bosque llegaremos a otra ciudad- caminaba con mi chamarra rosa, mis abuelos venían detrás de mí.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
-Mildred, ¿te sientes bien?- preguntó mi abuelo.....