Como cualquier día normal, todos los chicos del instituto entraron a sus clases y comenzaron el día cuando, de pronto una chica nueva, de aspecto misterioso, tocó a la puerta y el profesor la presentó.
Su nombre era Isabella García . Venía de Tenerife por trabajo.
Ella se sentó a la última fila, donde nadie podía verla, aún recuerdo su mirada triste que estemecía por dentro, como si estuviera viviendo algo del otro mundo.
Llegó el recreo y yo me fui donde mis amigas, allí la vi, sentada sola.
De repente, unos chicos se acercaron a ella y la tiraron fuertemente al suelo. Me quedé asombrada e inmediatamente avisé a mis amigas. Ellas me dijeron que no le hiciera caso, eran, al fin y al cabo, buenos chicos, pero yo quería ir a ver que tal estaba.
Faltó a clase a la hora siguiente y vino con el brazo vendado, probablemente vendría de enfermeria.
Al día siguiente, volvió y yo le dije que se podía sentar a mi lado, ya que me daba pena, pero me dijo que sobraba y se fue a su sitio.
En el recreo, volvió a sentarse en el mismo sitio y me escondí detrás de un árbol a ver si venían los chicos, pero, sorprendentemente, no volvieron.
Me senté con ella a hablar y me contó que sufría acoso escolar (bullying) desde la infancia por su sobrepeso. Se me vinieron las lágrimas a los ojos de oir eso y pensar que la sociedad va cada vez peor.
Me fui a casa con un nudo en el estómago de pensar atentamente las palabras que me dijo.
Le pregunté a mi madre que haría si ella sufriera acoso escolar y me dijo que ella les plantaría cara para callarlos. Ese consejo se lo daría mañana a mi amiga, pero, no fue al instituto el día siguiente.
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La chica de la talla grande
Teen FictionUna chica que sufre acoso escolar por fin llega a la solución, no te lo pierdas!
